Potencias mundiales están alertas ante el ataque de Corea del Norte a Corea del Sur

Estados Unidos, China, Japón y Rusia han mostrado su preocupación por la “tensión bélica” entre ambas naciones asiáticas

Potencias mundiales están alertas ante el ataque de Corea del Norte a Corea del Sur

Las grandes potencias expresaron el martes su alerta y preocupación ante el ataque de Corea del Norte a una isla surcoreana.

Sus vecinos Rusia y China reaccionaron ante la ofensiva. Moscú dijo que ve un “peligro colosal” en una escalada de los enfrentamientos en la península coreana, mientras Pekín aseguró que es imprescindible reanudar las conversaciones a seis partes para poner fin al programa nuclear norcoreano.

Luego de que Seúl condujera ejercicios militares cerca de las aguas disputadas por ambos países, Pyongyang disparó proyectiles de artillería sobre la isla de Yeonpyeong, dejando dos soldados muertos e incendiando casas, en uno de los peores ataques desde el fin de la Guerra de Corea en 1953.

ESTADOS UNIDOS
Estados Unidos instó a Corea del Norte a “detener su acción beligerante”, diciendo que estaba “firmemente comprometido con la defensa de nuestro aliado, la República de Corea, y con el mantenimiento de la paz y estabilidad regional”.

El Pentágono dijo que no se habían trasladado más efectivos militares estadounidenses a la región y se negó a comentar sobre si las fuerzas habían elevado su nivel de alerta.

JAPÓN
El jefe de gabinete japonés, Yoshito Sengoku, declaró en una conferencia de prensa que la acción norcoreana era “imperdonable”.

Una fuente diplomática francesa dijo que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocará a una reunión de emergencia en uno o dos días para evaluar la actuación de Corea del Norte.

“Es necesario que terminen inmediatamente todos los ataques”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, a periodistas durante una visita a Minsk, la capital de Bielorrusia.

“Hay un peligro colosal que debe ser evitado. Las tensiones en la región están creciendo”, agregó.

China, el único aliado que tiene la empobrecida Corea del Norte, fue cautelosa para evitar tomar partido por alguna de las partes.

“Es imprescindible ahora reanudar las conversaciones a seis partes”, dijo un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino a periodistas.

El máximo enviado estadounidense a Corea del Norte, Stephen Bosworth, dijo en Pekín que Estados Unidos y China comparten “la opinión de que dicho conflicto es muy indeseable”.

El apoyo económico y diplomático chino ha sido importante para apuntalar al aislado Estado, cuyo líder Kim Jong-il ha visitado a la potencia asiática dos veces este año para fortalecer las relaciones bilaterales.

La alianza militar OTAN, la Unión Europea y Gran Bretaña condenaron el ataque, y Alemania se sumó expresando su preocupación e instando a la moderación.

Los analistas creen que la acción norcoreana es una táctica calculada con una doble finalidad. Por un lado, mejorar su posicionamiento en las conversaciones internacionales, un enfoque que ha usado en el pasado, y, por el otro, reforzar la autoridad del hijo de Kim Jong-il, Kim Jong-un, aparentemente elegido para suceder a su padre en el liderazgo del régimen.

“El ataque probablemente está relacionado con la sucesión en el hecho de que la DPRK (Corea del Norte) está buscando construir un capital político para Kim Jong-un (…)”, dijo Brittany Damora, analista de la firma asesora de riesgos AKE.

“Desde el punto de vista de Pyongyang, (la isla) Yeonpyeong es un gran blanco debido a que puede consolidar la percepción de su posición sin un riesgo real de contraataque”, agregó.