Presidente mexicano cerró fiesta por el bicentenario con el "Grito" de independencia

Los actos empezaron con un ritual prehispánico del Fuego Nuevo. En la Plaza del Zócalo, a medianoche, el mandatario Felipe Calderón emuló al cura Miguel Hidalgo con el llamado de libertad

(América TV)

Con un fiesta llena de color, música y luces, México celebró en grande los 200 años del inicio de su lucha de independencia en su centro histórico y político, dejando por un rato al lado los temores por la violencia que azota el país.

En muchos lugares los festejos se sumaron para reducir el riesgo de ataques, pero en Ciudad de México no se escatimó el despliegue para la ceremonia central del miércoles, que culminó en la noche con el “Grito” de Independencia del presidente Felipe Calderón desde el balcón del Palacio Nacional.

Cientos de miles de personas salieron a las calles del centro de la ciudad para ver desfilar marionetas, bailarines, serpientes emplumadas que se elevaban en el aire, ángeles dorados y seres mitológicos, en un montaje organizado por el productor de ceremonias olímpicas Ric Birch.

Del total de asistentes, 60.000 pudieron ser parte del espectáculo principal en la Plaza del Zócalo, que fue cercada por policías y efectivos del Estado Mayor Presidencial de México y donde había que pasar por arcos detectores de metales para poder entrar.

El público restante los organizadores estimaron antes de la fiesta que serían unas 900.000 personas se repartieron en distintos escenarios, donde se presentaron músicos como Paulina Rubio, la banda Maldita Vecindad, Eugenia León, Ely Guerra, Kinky y Natalia Lafourcade, así como la Orquesta Filarmónica de las Américas.

INICIO Y CULMINACIÓN DEL FESTEJO
El show empezó en la tarde con un ritual prehispánico del Fuego Nuevo y el desfile de 27 carros alegóricos. Sin embargo, fue en la noche cuando se volvió espectacular, con 5.000 actores bailando, saltando y moviéndose alrededor de la Plaza del Zócalo con las carrozas iluminadas.

La culminación del festejo fue el “Grito”, que cada año encabeza el presidente, emulando el llamado a tomar las armas que hizo en 1810 el cura Miguel Hidalgo desde el atrio de su parroquia en el pueblo de Dolores.

“Viva la Independencia nacional, viva el Bicentenario, viva el centenario de la Revolución, viva México, viva México, viva México”, gritó Calderón como parte de su arenga.

Después vinieron fuegos artificiales que duraron 15 minutos, iluminaron edificios históricos como la Catedral y el Templo Mayor de los antiguos aztecas.

EL ÁNGEL DE LA INDEPENDENCIA
El Zócalo vio volar a una persona, que representaba el ángel de la Independencia, sin más ayuda que la presión de aire, y presenció el momento en que un gigante blanco de 20 metros de altura y siete toneladas se ponía de pie, para representar a los mexicanos que lucharon en gestas heroicas.

En el Palacio Nacional Calderón recibió a invitados especiales, entre los que estuvieron los ex presidentes Vicente Fox (2000-2006) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994).

Ciudades del interior del país hicieron sus propios festejos, también bajo fuerte custodia policial. En algunas localidades se redujeron al mínimo las fiestas o la gente prefirió quedarse en casa para evitar riesgos.