A propósito de Luis Astuquillca: historias de la desesperada lucha por sobrevivir

A continuación, algunas experiencias extremas que tienen mucho en común con la del policía que permaneció 17 días perdido en la selva

A propósito de Luis Astuquillca: historias de la desesperada lucha por sobrevivir

JOAQUÍN ORTIZ RIVAROLA
Redacción online

Han pasado diecisiete días desde que se inició la pesadilla para Luis Astuquillca y su familia. Una historia de tristeza, dolor y angustia que por suerte ha terminado con un final feliz. El joven suboficial PNP que desapareció en la selva de Alto Kepashiato mientras combatía a Sendero Luminoso y a quien el grupo terrorista decía haber asesinado, apareció herido en Kiteni. La noticia alegró a todo el país, que ahora aguarda con la misma fe que el otro desaparecido, el suboficial César Vilca, sea hallado con vida.

Así como sucedió con Astuquillca, son muchos los casos de personas que estuvieron perdidas, lejos de cualquier comodidad y con el destino en contra. Y que pese a las condiciones extremas que debieron soportar, mantuvieron la esperanza y el espíritu de lucha hasta el final.

JULIANA KOEPKCE Y EL INFIERNO EN LA SELVA
El 24 de diciembre de 1971, Juliana Koepkce y su madre abordaron en Lima un avión de Lansa con destino a Pucallpa, ciudad donde los esperaba su padre para festejar Navidad en familia. Cuando había transcurrido poco más de media hora de vuelo se desató una fuerte tempestad y minutos después, en medio del caos, la nave se partió en dos. Juliana, una joven estudiante limeña, fue la única de los 92 pasajeros que logró sobrevivir. Luego de caminar sola, herida y sin más alimento que unos cuantos caramelos por casi 11 días en medio de la jungla, Juliana fue vista por tres cazadores y madereros que la llevaron a la civilización. Su dramática historia fue llevada al cine en la película “I miracoli accadono ancora” en 1974 por el director Giuseppe Scotese.

MILAGRO EN LOS ANDES
El 13 de octubre de 1972, un avión de la Fuerza Aérea de Uruguay en el que viajaban con destino a Chile 40 integrantes de la delegación del equipo de rugby Old Christians y 5 tripulantes se estrelló en la Cordillera de los Andes. Tras soportar durísimas pruebas de supervivencia que los llevaron incluso a alimentarse de la carne de sus compañeros muertos, 16 pasajeros del siniestrado vuelo fueron rescatados con vida luego de una ardua labor de los socorristas. La historia de los 72 días de terror que debieron afrontar los sobrevivientes fue llevada a la pantalla grande en 1993.

PERDIDO EN LA MONTAÑA
Guillermo Peralta desapareció en los primeros días de abril del 2001 en la precordillera de San Juan, Argentina. Tras 12 días de búsqueda, los socorristas localizaron al joven entonces de 21 años en una grieta de 15 metros en el Cerro Blanco de las Cuevas, a 4.500 m.s.n.m. Peralta, quien al momento de ser encontrado presentaba varias fracturas, soportó temperaturas extremas de hasta 5 grados bajo cero y subsistió gracias a una bolsa de pasas y una botella de agua de dos litros. Tuvo mucha suerte: si al final del día en que fue hallado no había noticias suyas, iba a ser declarado oficialmente desaparecido.

DOS MESES Y MEDIO A LA DERIVA
Siete días después de haber zarpado de la isla de El Hiero (España) con rumbo a Antigua a bordo del “Napoleón Solo”, una embarcación que él mismo diseñó, a Steven Callahan se le presentó un grave problema: su barco comenzó a hacer agua, por lo que tuvo que pasar de inmediato algunos objetos (arpones, comida, mapas, destiladores de agua) a su bote de emergencia. Ahí empezó la pesadilla. Callahan estuvo a la deriva durante 76 días hasta que al final encontró señales de civilización en un extremo de la isla Guadalupe.

DECISIONES EXTREMAS
En mayo del 2003, mientras descendía por unos barrancos en Utah, una roca cayó en el antebrazo del montañista estadounidense Aron Ralston y lo dejó atrapado en medio de la nada. Luego de pelear por más de 4 días para liberarse, y angustiado porque las fuerzas y el agua se le acababan, Ralston decidió amputarse el brazo con un cuchillo sin filo. Era una medida extrema, pero también la única manera de tratar de escapar de una muerte segura. Una vez libre, Ralston debió sortear una empinada pared y caminar bajo el inclemente sol hasta ser divisado por una pareja que lo ayudó y dio aviso a las autoridades. Su historia fue llevada al cine en el filme ‘127 Horas’, nominado al Óscar en la categoría Mejor película.

RELATO DE UN NÁUFRAGO
La historia se hizo conocida gracias al extraordinario reportaje por entregas que el laureado escritor Gabriel García Márquez le hizo a Luis Alejandro Velasco, tripulante de un buque militar colombiano que cayó al mar y tuvo que sobrevivir a la deriva durante diez días en una balsa sin agua ni alimento a su disposición.