Prostituta contó detalles del escándalo de la seguridad de Obama

Asegura que un miembro del Servicio Secreto quiso pagarle 30 dólares tras un ‘servicio’ por el que cobraba 800

Prostituta contó detalles del escándalo de la seguridad de Obama

Una prostituta cuyo nombre no fue identificado relató al New York Times detalles de la noche de fiesta que ha puesto en jaque al Servicio Secreto de los Estados Unidos.

La mujer, quien aseguró que brinda sus servicios como ‘scort’ o dama de compañía por un monto de 800 dólares por noche, fue expulsada de la habitación del hotel con 30 dólares en la mano.

Según relató, ella y una amiga fueron abordadas por un par de extranjeros en una discoteca (aunque fuentes allegadas a la investigación señalaron a ‘The Washington Post’ que se trataba de un burdel).

Los hombres compraron dos botellas de vodka para beberlas junto a las mujeres. Fue durante esa noche de fiesta que él le propuso ir a su habitación. “Le dije que debía darme un regalo, el me preguntó de cuánto se trataba y yo le dije que 800 dólares”. La mujer afirma que solo el precio la califica como ‘scort’ y no como una prostituta callejera.

NO QUERÍA PAGAR
A las 6:30 de la mañana del día siguiente, ambos fueron despertados por una llamada telefónica de la recepción del hotel, que indicaba que –por reglamento– la joven no podía estar en las instalaciones. Entonces el agente la sacó de la habitación pagándole 30 dólares. “Decía que estaba borracho cuando hicimos el trato”, indicó la colombiana.

Ella llegó a la recepción del hotel donde encontró un agente de Policía con el que regresó a la habitación para exigir su dinero. Tanto fue el escándalo que el estadounidense, que el hombre de seguridad llegó a darle US$225 dólares.

“Ellos nunca me dijeron que iban con Obama, eran muy discretos”, comentó la muchacha.

DOS IDENTIFICADOS
Mientras tanto, dos de los implicados en este escandaloso caso han sido identificados. Uno de ellos es David Randall Chaney, un supervisor en la unidad internacional del Servicio Secreto de 48 años, casado y con un hijo adulto, quien anunció su jubilación el miércoles. El segundo supervisor implicado en el incidente es Greg Stokes, indicó el diario, que citó a personas allegadas al asunto.

Según “The Washington Post”, Stokes, encargado de la división canina del Servicio Secreto, ya ha sido notificado de que será despedido, tras un escándalo que ha ocasionado una gran vergüenza para el Gobierno de los Estados Unidos.

Fuentes anónimas citadas por el diario indicaron, sin embargo, que Stokes tendrá la oportunidad de apelar la decisión y defenderse de los cargos.

Tanto Chaney como Stokes tienen cerca de una veintena de años de labor en el Servicio Secreto, especialmente en tareas de seguridad presidencial, y habían sido enviados a Colombia para supervisar a decenas de agentes menos expertos en temas de seguridad.