La reducción de testosterona hace al hombre más leal y hogareño

Según un estudio, la paternidad y las exigencias de cuidar de un bebe requieren muchos ajustes emocionales, psicológicos y físicos

La reducción de testosterona hace al hombre más leal y hogareño

Un nuevo estudio de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, revela que la paternidad produce cambios hormonales en los hombres como la reducción de la testosterona, lo que los convierte en mejores padres de familia.

Los científicos explican que la escasez de la mencionada hormona masculina, encargada de los impulsos sexuales del hombre, hace que sean más leales y hogareños.

“Los humanos son inusuales entre los mamíferos porque sus descendientes dependen de otros individuos mayores para alimentarlos y protegerlos durante más de una década”, sostuvo el profesor Christopher Kuzawa, quien dirigió el estudio, según la BBC Mundo.

Asimismo, precisó que* criar a un bebé humano es un esfuerzo muy grande* y por necesidad es una tarea conjunta. “Nuestro estudio demuestra que los padres humanos están biológicamente preparados para ayudar con la tarea”, agregó.

Lo interesante del estudio es que los hombres con niveles elevados de testosterona son los que tienen más probabilidades de ser padres. Sin embargo, una vez que nace el bebé el nivel se reduce sustancialmente.

Por su parte, el doctor Lee Getller, coautor del estudio, indicó que la paternidad y las exigencias de cuidar a un recién nacido requieren muchos ajustes emocionales, psicológicos y físicos.

OTROS BENEFICIOS
Los científicos consideran que los niveles menores de testosterona en su organismo los ayudarían a protegerse de ciertas enfermedades crónicas, esto explicaría por qué los hombres casados y los padres presentan mejor salud que los hombres solteros de la misma edad.

En tal sentido, Ashley Grossman, portavoz de la Sociedad para Endocrinología del Reino Unido, dijo que dicho estudio da a conocer que la vida y la biología parecen ser mucho más sutiles y adaptables de lo que se imaginaba.

“Esto muestra que hay un intercambio hormonal y conductual entre el apareamiento y la paternidad, uno que requiere un alto nivel de testosterona y el otro un bajo nivel”, manifestó.

La investigación fue publicada en la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences” (PNAS) y contó el seguimiento a 624 hombres de entre 21 y 26 años durante cinco años, antes y después de que se convirtieran en padres.