La religión Sij, la última víctima del armamentismo estadounidense

Ayer, un ex marine de 40 años irrumpió en templo de esta religión y disparó a quemarropa dejando siete muertos

La religión Sij, la última víctima del armamentismo estadounidense

DANIEL MEZA MOSQUEIRA @daniel_mz
Redacción Online

“Ellos creen que somos musulmanes porque llevamos turbantes”, es lo primero que pensaron los numerosos asistentes al templo sij cuando fueron víctimas de la feroz balacera perpetrada por Wade Michael Page, un ex especialista del ejército de los Estados Unidos. El sujeto, que llevaba en el hombro un tatuaje alusivo a los atentados del 11 de setiembre (9/11), habría perpetrado el crimen con motivos religiosos.

Pero el Sijismo no es el Islam. Si el Islam es la segunda religión organizada más numerosa del mundo después del Cristianismo, el Sijismo es la quinta, con unos 30 millones de fieles en el planeta, por detrás del Hinduismo y el Budismo. Con origen en el idioma sánscrito, ‘sij’ significa “instrucción”.

Esta religión nacida quince siglos después del nacimiento del mesías los cristianos la fundó el profeta Gurú Nanak (1469-1538) bajo los preceptos del Islam y el Hinduismo: creen y veneran a un solo dios (Eka) y, al mismo tiempo, afirman que el alma pasa por ciclos de renacimiento y muerte antes de alcanzar la forma humana. La meta de la vida es “liderar una existencia ejemplar”, con valores parecidos a los de los cristianos: la igualdad entre todas las razas, religiones, edades y géneros, la verdad, compasión, alegría, humildad, familia y amor. Rechazan la lujuria, la ira, la codicia, egoísmo, entre otras ideas consideradas aberraciones, todas ellas, características del antidiós.

De los 30 millones de sijes en el mundo, unos 19 millones habitan en la India. Su lugar más sagrado es el Templo de Oro y está al noroeste de este país, casi en el límite con Pakistán. Por lo menos unas 250.000 personas practican esta religión en los Estados Unidos.

Tras los atentados terroristas del 11 de setiembre, en los que funtamentalistas islámicos o muyahidines estrellaron aviones contra el World Trade Center (matando a miles) de Manhattan, muchos antimusulmanes empezaron a temer a los sijes y hasta perseguirlos por su apariencia –que incluyen el pelo y barba largos, brazaletes y dagas. En este contexto se produjo esta sangrienta matanza.