Sospechoso de tiroteo en Arizona se declaró inocente

Jared Lee Loughner entró sonriente a un tribunal de Phoenix. Defensa podría alegar incompetencia mental

Sospechoso de tiroteo en Arizona se declaró inocente

El hombre acusado de efectuar la masacre en Tucson se declaró inocente de los cargos de que intentó matar a la representante Gabrielle Giffords y a dos de sus asesores.

Jared Lee Loughner interpuso su declaración formal en su segunda presentación ante la corte desde que presuntamente baleó a la congresista demócrata y a otras 18 personas durante un evento de Giffords con la ciudadanía el 8 de enero frente a un supermercado en Tucson. Seis personas murieron, entre ellas el juez federal de distrito John Roll y una niña de 9 años. Otras 13 resultaron heridas.

Loughner, de 22 años, enfrenta cargos federales de intentar asesinar a Giffords y tratar de matar a dos de sus ayudantes. Posteriormente enfrentará cargos estatales con relación a las otras víctimas.

Por lo menos ocho alguaciles federales armados estuvieron presentes en el tribunal de Phoenix, donde Loughner entró sonriente y vestido con un uniforme carcelario color naranja y gafas. Su cabello, rapado en la imagen que se volvió emblemática de esta tragedia, le ha crecido un poco.

PODRÍA SER ENVIADO A UNA INSTITUCIÓN DE SALUD MENTAL
Los investigadores han dicho que Loughner estaba perturbado mentalmente y que actuaba de manera errática las semanas previas al ataque. Si su abogada usa un argumento de competencia mental como defensa y resulta exitoso, Loughner podría ser enviado a una institución de salud mental en lugar de recibir pena carcelaria o capital.

El juez federal de distrito Larry Burns, de San Diego, preguntó a la abogada de Loughner, Judy Clarke, si había alguna duda sobre la capacidad de su cliente para entender el proceso en su contra. “No estamos planteando ningún problema por el momento”, dijo Clarke.

El fiscal Wallace Kleindienst estimó que en los próximos 30 días sabría si presentarían más cargos federales contra Loughner.

El juez no dictaminó sobre la petición de la fiscalía para regresar el proceso a Tucson con el fin de que las víctimas y los testigos no tengan que hacer el viaje de dos horas a Phoenix para asistir a las audiencias. El caso se trasladó porque uno de los asesinados, Roll, era juez federal. Clarke dijo que no se oponía a la petición, pero preguntó dónde sería encarcelado Loughner si el proceso se transfería.

El juez programó una audiencia para el 9 de marzo con el fin de considerar las mociones del caso.