Tanja Nijmeijer, la holandesa guerrillera de las FARC que amenaza con matar a quien vaya a rescatarla

Cambió hace ocho años una vida tranquila en Holanda por la lucha armada en Colombia. No ve a su familia desde el 2005

Tanja Nijmeijer, la holandesa guerrillera de las FARC que amenaza con matar a quien vaya a rescatarla

Por Susan Abad
Corresponsal en Colombia

Vestida de uniforme camuflado, sosteniendo un fusil, sonriente, mostrando una perfecta dentadura, con un aire de dulzura que contradice las amenazas de sangre y muerte que infieren sus palabras, Tanja Nijmeijer, la joven holandesa que desde hace siete años integra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reapareció en la escena colombiana en un video en el que reafirma que seguirá en el grupo terrorista “hasta vencer o morir”.

Nacida en el seno de una familia protestante de clase media hace 32 años, Tanja estudió Lenguas Romances en la Universidad de Groningen y llegó a Colombia en el 2000, como muchos jóvenes europeos, a vivir la realidad latinoamericana haciendo labor social.

“Es un personaje complejo. Era una mujer de clase media que tenía en Ámsterdam un café bar donde hacía tertulias”, nos dice León Valencia, analista político que durante año y medio investigó la vida de Tanja para el libro “Una holandesa en las FARC”, que escribió junto a Liduine Zumpolle.

“Bajo el alias de ‘Eillen’ llegó de visita al Caguán en el 2000 para el lanzamiento del Movimiento Bolivariano y quedó tan deslumbrada que volvió a Colombia en el 2002. Desde esa época, empezó a traducir documentos para las FARC”, asegura la periodista Jineth Bedoya, experta en temas de grupos ilegales.

Valencia relata que la holandesa “estuvo en Bogotá en la época más dura de la persecución que se desató después del atentado al Palacio de Gobierno, también durante el atentado al (club) El Nogal (que en el 2003 dejó 35 muertos)”.
Su presencia fue detectada en el 2007 tras el bombardeo en el sur del país del campamento del jefe de las FARC, ‘Carlos Lozada’. “Tuvo que huir casi desnuda por entre la manigua del río Guayabero, tras el ataque de la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra) al campamento en zona rural de El Meta. Así como dejó su computadora con valiosa información para las autoridades, ‘Eillen’ tampoco alcanzó a recuperar sus cuadernos”, cuenta Bedoya.

DIARIO DE UNA DECEPCIÓN
En los escritos, la holandesa expresa sus dudas con respecto al grupo terrorista. “Qué tipo de organización es esta donde algunos tienen plata, cigarrillos y dulces y los demás tienen que ser gruñidos por los otros…”, se pregunta la extranjera.

“Estoy cansada, cansada de las FARC, cansada de la gente, cansada de la vida comunal. A veces despierto llorando y siempre la misma pregunta: ¿Hice lo correcto? ¿Hubiera sido feliz si me quedaba en Holanda, dando clases, traduciendo y trabajando en la universidad?”, escribe con fecha 24 de noviembre del 2006.

Este descuido casi le cuesta la vida. “A esta mujer la iban a sancionar, primero, por participar en ese proceso que permitió la toma del campamento y, segundo, por la filtración y lo que ella decía [en los cuadernos] de los comandantes. La salvó ‘Raúl Reyes’. Él intercedió por ella porque decía que era una mujer muy valiosa que podía realizar un papel importante en el futuro, que podía ser parte de la agenda para las relaciones con Europa”, sostiene Bedoya.

Al parecer, luego de ese episodio, Tanja cambió el alias a ‘Alexandra’ y adquirió reconocimiento entre los terroristas. “En medio de las tragedias la aparición de ‘Alexandra’ es una buena noticia. La idea de pasarla a trabajar con la comisión internacional, estupenda. Ahí seguramente puede dar un gran aporte dadas sus capacidades”, señala ‘Lozada’ en un correo electrónico que envió a su líder el ‘Mono Jojoy’.

Destaca, además, la formación profesional en idiomas de ‘Alexandra’, así como “toda la preparación alcanzada en estos años con nosotros, por lo que su designación en la comisión internacional causaría impacto”.

Según informes de las autoridades, ‘Mono Jojoy’ se interesó en la joven, a tal punto que se creyó que había caído con él en el bombardeo que las Fuerzas Militares hicieron a su campamento en setiembre pasado.

En los videos, realizados por el periodista Jorge Enrique Botero en la selva de Colombia un mes antes de la muerte de ‘Jojoy’, Tanja confirma el acercamiento con el jefe subversivo. “Cuando después del bombardeo el ‘Mono’ se dio cuenta de que yo todavía estaba viva me mandó llamar. Entonces marchamos tres días, llegamos al campamento. Me llamó a comer con él y otros comandantes. Yo estaba contenta. Imagínate, iba a comer con el ‘Mono Jojoy’”, cuenta la joven.

Quizá esta nueva aceptación fue lo que la terminó de convencer de que su vida estaba en el grupo terrorista. “No necesito que nadie me libere. Si a alguien se le ocurre liberarme, los recibiremos (las FARC) a punta de ametralladora, minas y fuego de mortero”, asegura la holandesa en el video.

“Yo soy guerrillera de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia… seguiré siendo guerrillera hasta vencer o hasta morir y en eso no hay vuelta atrás. Es más, me siento orgullosa de ser guerrillera, orgullosa de trabajar aquí al lado del pueblo colombiano y al lado de otros guerrilleros, trabajando diariamente para la toma del poder y por la revolución”, añade.

DISTANCIAMIENTO FAMILIAR
Las autoridades colombianas y holandesas no comprenden el proceder de la joven y mucho menos su familia. Las FARC autorizaron a su madre Hannie a visitarla en el 2005. Fue la última vez que la vio.

Hace unas semanas su hermana Marloes viajó a Colombia a tratar de entrevistarse con ella. Sus esfuerzos fueron vanos y a través de la prensa le dijo: “Tengo rabia con ella. Este es el principal motivo para dar este mensaje: la rabia que siento con ella. Tú (Tanja Nijmeijer) dices que quieres una sociedad más justa, pero en realidad lo que estás haciendo es causando más injusticia en el pueblo colombiano. En vez de ayudar estás haciendo más daño”.

“Tanja muestra después de todos estos años una capacidad enorme de asimilarse a las FARC. Está ahí con una posición radical e ideológica. En la guerrilla es muy difícil el ascenso de las mujeres y además de una extranjera. Pero es una mujer que siempre está al filo del riesgo. Ella siempre quiere ir a las cosas más arriesgadas, siempre quiere estar en las cosas más difíciles. No le conozco la palabra miedo. No la tenía en ninguna parte de sus diarios. Todos los sentimientos de rabia, desazón, ira, pero menos el miedo. Entonces es una psicología bastante aventurera y arriesgada y un compromiso con esa gente, de manera que no descartaría que ascienda en algún puesto de mando en las FARC”, reflexiona Valencia.


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