Torero fue dado de alta dos semanas después de recibir terrible cornada

No puede hablar todavía, pero se encuentra muy emocionado y agradecido. Los médicos han calificado como “milagro” su rápida recuperación

Torero fue dado de alta dos semanas después de recibir terrible cornada

El torero Julio Aparicio salió hoy del hospital, dos semanas después de la grave cornada que sufrió. Con muy buen aspecto, el gesto serio, y sin hablar, aunque esbozando una sonrisa de satisfacción, dijo en voz baja: “Gracias a Dios”.

A su salida del Hospital 12 de Octubre de Madrid, el torero se dirigió a la multitud de periodistas que lo esperaban. Minutos antes de abandonar el hospital, Aparicio tuvo una breve charla con EFE, durante la que señaló que tenía muchas palabras de agradecimiento “a muchos, muchísimos. A todos. A Dios, el primero”.

Aparicio sufrió una grave y aparatosa cogida el pasado 21 de mayo en la plaza de Las Ventas, cuando en la faena al primer toro de la tarde tropezó y cayó sobre la cara del toro, que lo corneó por el mentón.

VOCERO
El banderillero Rafael González fue el encargado de hablar con los medios, mientras Aparicio asentía, lanzó abrazos, hizo la “v” de la victoria y alzó el pulgar de la mano derecha al tiempo que guiñaba un ojo en señal también de triunfo.

“Como (Aparicio) no puede hablar me ha pedido que os transmita primero el agradecimiento por el interés que (os) habéis tomado por la mejoría y por el estado físico y anímico del matador. Él os agradece mucho todo este interés de quince días seguidos por su estado”, dijo González.

El banderillero explicó que el estado físico y anímico del torero es “extraordinario”, aunque las heridas “ahora hay que sanarlas”, y aunque no se sabe “cuál será el tiempo de recuperación”, aseguró que “este año al maestro Aparicio lo vamos a volver a ver torear, sin ninguna duda”.

EMOCIÓN
“No sé cómo puedo aguantar tanta emoción. ¿Verdad, que ha tenido esto mucha transcendencia a nivel mundial?”, preguntó el torero, quien se interesó por los numerosos medios de comunicación concentrados a la puerta del hospital.

“Así que, vamos p’alante (para adelante). Hay que sonreírles (a los periodistas) y a la vida”, dijo Aparicio justo antes de que se abriera la puerta automática de salida que daba a la calle, donde fue recibido con un aplauso y un revuelo de preguntas.

El diestro recibió hoy el alta debido, según los médicos, a ‘la buena evolución’ del traumatismo cervicofacial que le provocó la cogida y tras superar “la complicación respiratoria que obligó al reingreso” en la UCI el 27 de mayo.