Tribunal rechazó matrimonio entre peruana y español que se conocieron por Internet

Las autoridades españolas consideran que se trata de una unión por conveniencia. El hombre ignora el nombre correcto de la mujer y el de sus familiares más próximos. La pareja no se conoce personalmente

Un tribunal de Murcia (este español) ha rechazado el matrimonio por poderes, celebrado en Lima, entre un hombre español y una mujer peruana, que se habían conocido por Internet, por creer que se trata de una boda de conveniencia.

En una sentencia, la Audiencia Provincial de Murcia señala que no se trata de “un matrimonio real, sino simulado”. Explica que a lo largo del proceso judicial se demostró que el varón, A.R. y vecino de Murcia, ignoraba incluso el nombre correcto de la mujer, con la que se había casado en 2007, y de sus familiares más próximos, además de no conocerla personalmente.

Al rechazar el recurso presentado por el hombre contra la denegación de la inscripción del matrimonio en el Registro Civil, el tribunal dice que “pese a que se conocieron por Internet, señaló un correo electrónico y un teléfono diferentes a los que ella facilitó”.

La sentencia explica que lo más significativo es que, “pese a comenzar sus relaciones en junio o agosto de 2006, no se conocían personalmente cuando se casaron, el 20 de abril de 2007”.

“Ni tampoco después, porque cuando plantean un recurso ante la Dirección General de los Registros y del Notariado, en diciembre de 2007, para solicitar la inscripción en el Registro Civil, todavía no se habían visto directamente”, matiza.

MATRIMONIO SIMULADO
Apunta también la Audiencia Provincial de Murcia que “esa ausencia de relaciones personales previas e incluso posteriores al matrimonio es un dato muy relevante que permite, junto a los demás, concluir que no estamos ante un matrimonio real, sino simulado”

En su recurso, que ha sido desestimado, A.R. alegó que había prestado voluntariamente su consentimiento para el matrimonio, que se celebró por poderes en Lima, y que entre los contrayentes “había continuas manifestaciones de amor”, además de referirse a los preparativos para la boda en los que ambos habían intervenido.