ADN dirá si los hijos que adoptó la dueña del diario "Clarín" fueron robados

La Justicia argentina busca establecer si Felipe y Marcela Noble son descendientes de opositores desaparecidos por la dictadura militar

Marcela y Felipe Noble Herrera -hijos adoptivos de la más poderosa empresaria de la prensa argentina, Ernestina Herrera de Noble- se han hecho los análisis de ADN genético para que la Justicia determine si ellos son hijos de desaparecidos por la dictadura militar (1976-1983) o no. La mujer y el hombre, ambos de 33 años, concurrieron al Palacio de los Tribunales en medio de una gran cantidad de reporteros gráficos y cámaras, por el interés que el caso despierta en la opinión pública, y luego se dirigieron a la sede del Cuerpo Médico Forense, donde se les extrajeron las muestras de sangre. Adoptados durante 1976 por Herrera de Noble –viuda de Roberto Noble, fundador del diario “Clarín”, el más leído de Latinoamérica-, Marcelo y Felipe están envueltos en una disputa judicial porque dos familias de desaparecidos, con el apoyo de la ong Abuelas de Plaza de Mayo, aseguran que serían parientes suyos apropiados ilegalmente por la dictadura. *LA DUEÑA DE CLARÍN PROCLAMA SU INOCENCIA* En el caso de Marcela, las familias quieren saber si sería la hija de Bárbara Miranda y Roberto Lanuscou, militantes de la guerrilla “Montoneros” caídos en un tiroteo, junto a dos de sus tres hijitos, el 4 de septiembre de 1976, en la casa que ocupaban en el barrio bonaerense de Acasusso. La niña sobreviviente, habría sido apropiada por los militares. Y con respecto a Felipe, pugnan por establecer si se trataría del hijo de María del Carmen Gualdero, secuestrada el 8 de junio de 1976 cuando estaba embarazada de nueve meses y que habría dado a luz en el campo de concentración “Automotores Orletti” antes de desaparecer para siempre. El padre, Ernesto García, había sido asesinado en 1975. Por su parte, Ernestina Herrera de Noble siempre ha proclamado su inocencia, sosteniendo que ella adoptó a las criaturas de buena fe, y negó cualquier tipo de vinculación con la práctica de los militares de la dictadura que arrancaban los hijos a sus víctimas de la represión ilegal.