¿Blanca Navidad?: el cambio climático amenaza la iconografía navideña

En plena cumbre de Copenhague, el aumento de la temperatura en los países nórdicos amenaza la típica postal de paisajes nevados

"Im dreaming of a white Christmas...":http://www.youtube.com/watch?v=CYVvcf1QqXc (sueño con unas Navidades blancas). El más famoso villancico de la historia, compuesto en 1942 por el músico estadounidense "Irving Berlin":http://es.wikipedia.org/wiki/Irving_Berlin (1888-1989) parece, hoy en día, un mensaje adelantado a su tiempo, un grito de alarma sobre el cambio climático a las futuras generaciones. En plena celebración de la "cumbre mundial sobre el clima de Copenhague":http://elcomercio.pe/noticia/379266/copenhague-dinamarca-fue-severamente-criticado-como-pais-anfitrion-cumbre, el notable aumento de la temperatura media anual en los países nórdicos amenaza la típica "postal navideña", de paisajes nevados. La canción-villancico, compuesta hace casi 70 años, cuando el invierno en el hemisferio norte del globo era mucho más crudo, no podría ser más adecuada para definir la actual situación. En ese sentido, su segunda estrofa es inapelable: "Iam dreaming of a white Christmas, just like the ones I used to know" (sueño con unas Navidades blancas, como aquellas que una vez conocí). Ese anhelo navideño de Irving Berlin parece toda una advertencia "avant la lettre", un mensaje de peligro -involuntario- a las futuras generaciones. La postal navideña por excelencia, con sus abetos, chalés de madera, el perrito San Bernardo que cruza los Alpes nevados con el barril de licor adosado al cuello (símbolo de una conocida marca de chocolate suizo) y la nieve omnipresente podría quedar, en menos de tres décadas, desterrado al capítulo del recuerdo. Si nadie lo remedia en Copenhague, incluso las tarjetas de Navidad, cuya génesis se remonta a 1843, cuando vieron la luz con una clara vocación comercial, tendrán que modificar su tipología y pasar del paisaje nevado e idílico a la reseca estepa o a la árida meseta. *UN CASO CONCRETO* Un hecho más que significativo de la gravedad de la situación se ha producido en Holanda, donde la falta de hielo -que por estas fechas era habitual hasta hace una década- amenaza con poner fin a una de las mayores tradiciones del país: la carrera sobre hielo más famosa de los Países Bajos, denominada "Elfstedentocht" (literalmente, en holandés, "carrera de las once ciudades"). La última competición se realizó en 1997, y desde entonces los "cálidos" inviernos consecutivos -con capas de hielo demasiado finas- han estropeado la fiesta a los miles de entusiastas del patín (y de la infaltable ginebra holandesa). Según la agencia meterológica nacional (KNMI), en 2050 -si la temperatura global sigue aumentando- sólo se podrá celebrar la "Elfstedentocht" cada 180 años. Y es que los inviernos europeos - y estadounidenses- ya no son lo que eran. El frío, mucho menos menos intenso, ha modificado incluso el comportamiento de varias especies de animales en América del Norte. En ese sentido, según expertos estadounidenses en ornitología, más de la mitad de 305 especies de aves observadas en ese país pasan el invierno casi 50 kilómetros más al norte de lo que solían hacer hace sólo cuatro décadas. A menos que los líderes mundiales lleguen a un acuerdo vinculante y ambicioso en la cumbre de Copenhague, la única nieve que se verá en los abetos y pinos de Europa podría ser en forma de "spray" (por otra parte nocivo para la atmósfera por sus gases clorofluoruros, CFC).

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