Cruz Roja confirma que hubo vuelos militares en área de entrega de rehenes

Los sobrevuelos se produjeron a pesar del “acuerdo de buena fe” establecido para el desarrollo de la misión humanitaria en Colombia

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmó hoy que aviones militares colombianos sobrevolaron el área del sur del país en la que recogió a los cuatro rehenes que la guerrilla de las FARC puso en libertad el domingo pasado. Los sobrevuelos se presentaron a pesar del "acuerdo de buena fe" que el jefe del CICR en Colombia, Christophe Beney, y las autoridades de este país establecieron para la misión humanitaria, advirtió el organismo en un comunicado divulgado en Bogotá. La operación tuvo como escenario las selvas de La Unión Peneya, caserío en el departamento sureño del Caquetá, y fue lanzada para recibir a tres policías y un militar rehenes de las FARC desde 2007. Los rehenes liberados fueron el soldado del Ejército William Giovanny Domínguez Castro, y los policías Walter José Lozano Guarnizo, Alexis Torres Zapata y Juan Fernando Galicia Uribe. Los rebeldes entregaron estos cautivos a la congresista opositora Piedad Córdoba, quien dos días después recibió a una más, el ex gobernador Alan Jara, y el jueves pasado a otro, el ex legislador regional Sigifredo López. Las misiones fueron acordadas con el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, y los altos mandos castrenses del país, quienes previamente habían aceptado la participación del CICR y el apoyo logístico de Brasil, que facilitó dos helicópteros. Tras asegurar en un primer momento que los sobrevuelos, a alturas de 20.000 pies, habían sido convenidos con el organismo internacional, Santos sostuvo hoy que se derivaron de "un error de buena fe" de la jerarquía militar. Sin embargo, el CICR observó en el comunicado que el acuerdo para la primera operación, alcanzado el 30 de enero último, contemplaba "la suspensión general y sin excepción de todas las actividades militares en esta zona (el Caquetá), incluyendo los movimientos de las aeronaves de la Fuerza Pública". "La referencia de los 20.000 pies fue una indicación del límite sobre el cual podría mantenerse vuelos comerciales", aclaró el organismo humanitario, que indicó que Beney fue informado de los sobrevuelos militares por sus delegados en la operación. El CICR agregó que "en una conversación telefónica, (Beney) compartió su preocupación con el ministro de Defensa de lo que estaba ocurriendo. Pocos minutos después, los sobrevuelos cesaron". Los sobrevuelos, advirtió el organismo, "fueron fuente de mucha tensión" en el sitio de entrega de los cuatro efectivos y también en el aeropuerto de Villavicencio, base de esta primera operación humanitaria y, también, de la segunda (la de traslado de Jara). "Bajo estas circunstancias debe tener primacía, ante todo, el interés por la suerte de las víctimas y de los participantes de la misión humanitaria", subrayó el CICR, que pese a ello se declaró satisfecho por el éxito de las tres operaciones.