Hispanohablantes aprenden chino con nuevo método

Diseñado especialmente para hablar mandarín en el extranjero. Se enfoca en el estudio de caracteres chinos desde el inicio

*Por: Patricia Castro Obando Corresponsal* *BEIJING.* Un nuevo método para aprender chino, dirigido a hispanohablantes, será aplicado por primera vez en el Instituto Confucio de La Habana. Gracias a los acuerdos bilaterales de cooperación educativa, más de 170 estudiantes cubanos, todos becados, estudian mandarín en China. El Perú tiene apenas 20. Con la nueva metodología diseñada para aprender ese idioma en el extranjero, Cuba ya no solo será el país latinoamericano con el mayor número de alumnos que estudian chino en el gigante asiático, sino también dentro de la propia isla. Fue precisamente en La Habana donde la profesora china Li Ai empezó a escribir los primeros borradores de su “Nueva didáctica de la lengua china para hispanohablantes”. Su método comparativo entre el mandarín y el español está basado en las dificultades que presentan los latinoamericanos durante el aprendizaje del chino. La profesora Li asegura que un estudiante en el extranjero puede aprender 600 caracteres en tres meses, sin importar su edad o grado de memoria. *NUEVA OPCIÓN* Según Peng Donglin, editor de la publicación en el gigante asiático, “Nueva didáctica” propone un novedoso método de aprendizaje dirigido a los alumnos que estudian en el extranjero y no cuentan con el entorno chino. Con experiencia en Cuba, Uruguay, España y China, la profesora Li afirma que la mayor dificultad que enfrenta un hispanohablante es la escritura y lectura de caracteres chinos. “Tienen problemas para tomar dictado o para comprender la lectura porque olvidan fácilmente los caracteres”, evalúa. Sin embargo, hablan y entienden muy rápido, porque son muy expresivos. Aunque también debido a este rasgo, estructuran mal las oraciones y no marcan los tonos de las palabras, añade. De allí que el método se enfoca en el estudio de caracteres chinos desde la primera lección del libro básico. Según la profesora Li, el alumno debe conocer la estructura del caracter y relacionarlo, en lugar de basar su aprendizaje solo en la memoria. Para corregir las estructuras gramaticales, basta aprender en un inicio nueve modelos de frases y utilizar el reemplazo, afirma la maestra. El manual incluye proverbios, refranes y poemas clásicos como ejercicios para una correcta pronunciación y tonalidad. Cantar puede ser también un recurso, sostiene la profesora Li, quien asumió desde este mes la dirección del Instituto Confucio en La Habana. El año pasado, durante la visita del presidente Hu Jintao a Cuba, el general Raúl Castro le cantó una canción en mandarín. *EL DATO* *Esperado* Aunque hay mucho interés en él y ya se está usando en otros países, el método de la profesora Li todavía no ha llegado oficialmente a América Latina.