Latinoamérica necesita 3 mil millones de dólares para luchar contra el sida

Informe de la ONU señala un incremento de los recursos en los presupuestos nacionales, pero que la discriminación detiene la detección a tiempo

Los países de Latinoamérica y el Caribe necesitarán un total de 3 mil millones de dólares el 2010 para hacer frente al VIH/sida, dijo hoy en Lima el director regional para América Latina de ONUSIDA, César Núñez. Al presentar el informe "Retos planteados por la epidemia del VIH en América Latina y el Caribe 2009" Núñez enfatizó que en Latinoamérica se ha visto un incremento de los recursos domésticos en los presupuestos nacionales, aunque en los países del Caribe estos fondos para luchar contra el sida provienen principalmente de la cooperación internacional. Con la crisis financiera mundial los Gobiernos deberán establecer prioridades para destinar estos fondos para afrontar el VIH/sida, acotó el representante de ONUSIDA. El informe, que hace un análisis en la región con base en cifras e información ya existentes, fue elaborado por ONUSIDA, Unicef y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y hecho público en Lima en la víspera del V Foro Latinoamericano y del Caribe en VIH/sida e ITS, que se celebrará en la capital peruana entre el 21 y el 23 de noviembre. *HAY MÁS INFECCIONES* El documento indica que el 62 por ciento de las personas VIH positivas en la región tuvo acceso a los tratamientos retrovirales en 2006, pero de esta cifra solo el 34 por ciento corresponde a mujeres embarazadas. El representante del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, ONUSIDA, subrayó que en la región "por cada dos personas que ponemos en tratamiento hay cinco nuevas infecciones", al recordar que en 2007 se registraron 140.000 nuevos infectados. El documento destaca que se han registrado importantes mejoras en el acceso a los retrovirales en Argentina, Chile, Costa Rica y Brasil, aunque "aún no se trata a las personas con equidad". En ese contexto, el jefe del proyecto VIH/sida de la OPS, Gottfried Hirnschall, instó a que se oriente el enfoque a las inversiones para tratar la epidemia, al poner como ejemplo el caso peruano, donde se calcula que "el 50 por ciento de las nuevas infecciones se dan en hombres que tienen sexo con otros hombres y la inversión va a otros lugares". Hirnschall también expresó su preocupación debido a que el acceso a los exámenes para detectar el sida en la región es muy bajo, ya que el informe indica que actualmente el 40 por ciento de las pruebas se realiza en pacientes con VIH muy avanzado, y esta situación "limita el acceso a otros servicios". *HAY DISCRIMINACIÓN* Por su lado, el representante de ONUSIDA manifestó que en muchos países de Centroamérica y de la región andina "no se llega (con los tratamientos) debido a problemas de accesos geográficos y en otros por temas de discriminación". En ese sentido, el informe recomienda a los países de la región que mejoren sus leyes y políticas frente al sida con respecto a aspectos como el trabajo sexual, las restricciones de viajes, la homofobia, la criminalización de la transmisión del VIH y que el uso de drogas lícitas sea coherente con la prevención de la enfermedad. *GRUPOS VULNERABLES* A su turno, la asesora de VIH/sida de la oficina de UNICEF para América Latina y el Caribe, Vivian López, alertó que el VIH "es una gran amenaza a los niños y niñas", al recordar que "solo poco más del cincuenta por ciento de las mujeres embarazadas recibieron profilaxis para prevenir la transmisión a sus bebés". "El cincuenta por ciento de los niños que no recibieron profilaxis durante el embarazo mueren antes de su segundo año de vida", puntualizó. Según datos citados por el informe regional sobre sida, unos 4.200 a 8.300 niños y niñas se infectan cada año con el VIH, la mayoría a través de la trasmisión materno infantil. Asimismo, el documento señala que las mujeres, y en particular, las jóvenes y las más pobres, son un grupo vulnerable en la región debido a que representan el 34 por ciento de la población total con VIH en Latinoamérica y el 48 por ciento en el Caribe.