Nadie sabe dónde está el cadáver de García Lorca

Acabaron sin éxito los trabajos en una zona del sur de España, donde se presumía que podrían estar los restos del poeta y dramaturgo, quien murió hace 73 años durante la Guerra Civil española

Nadie sabe dónde está el cadáver de García Lorca
Los expertos que buscaban los restos del poeta Federico García Lorca, asesinado al comienzo de la Guerra Civil española, en un paraje de la provincia de Granada, en el sur de España, no han hallado ningún resto humano en las seis fosas excavadas. Fuentes del Gobierno regional de Andalucía anunciaron hoy la culminación de los trabajos sin que se encontraran restos y con evidencias científicas de que "nunca hubo enterramientos en esa zona". *¿POR QUÉ SE DESCARTÓ?* Las evidencias científicas se sustentan en la distancia, de unos 40 centímetros, que hay entre la superficie de la zona explorada y la roca hallada en su momento durante las labores de excavación, que hace imposible la existencia en ese lugar de fosas porque "lo normal" es que éstas tengan un metro y medio de profundidad. A eso se une el hecho de que no se ha hallado "ni un sólo hueso ni una esquirla", como tampoco casquillos de bala o restos de ropa, dijo la consejera andaluza de Justicia, Begoña Álvarez, al presentar en rueda de prensa un avance del informe final de las excavaciones. *EL TRABAJO ARQUEOLÓGICO* Un grupo de arqueólogos desarrolló las excavaciones durante más de mes y medio en una zona en la que se creía que podía estar sepultado el poeta junto con otras personas asesinadas al comienzo de la guerra civil (1936-1939). Las áreas fueron seleccionadas tras la exploración del terreno llevada a cabo por el Instituto Andaluz de Geofísica con el uso de un georradar, que detectó en la zona seis movimientos de tierra que podían corresponderse con seis fosas. Cuatro de ellas fueron excavadas en una primera fase que dio como resultado el hallazgo de una gran roca, y las dos restantes (situadas junto al monolito erigido en nombre del poeta) en una última intervención, que tampoco ha arrojado resultados. De esta forma, más de 73 años después de su fusilamiento, el 18 de agosto de 1936, sigue siendo un enigma el lugar de enterramiento de García Lorca, poeta emblemático de la Generación del 27 y símbolo de las víctimas de la Guerra Civil. *UNA BÚSQUEDA ESQUIVA* La recuperación de sus restos ha sido fuente de polémica desde que se planteó esta posibilidad. La familia del poeta se ha opuesto reiteradamente a la búsqueda, mientras que el hispanista y especialista en el autor de "Romancero Gitano", Ian Gibson, siempre se ha mostrado partidario de la recuperación de sus restos, por considerar que "debería ser una cuestión de Estado". El proceso para la localización y apertura de la fosa donde se creía que yacía el cuerpo del poeta comenzó en septiembre de 2003, cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada, en nombre de los familiares de otros fusilados y enterrados supuestamente en la misma fosa común que el poeta, pidió autorización para buscar los restos. Desde entonces se ha sucedido un laberinto judicial y administrativo que coincidió en 2007 con la aprobación en España de la Ley de la Memoria Histórica, que fija medidas de reconocimiento a las víctimas de la Guerra Civil y condena la dictadura de Francisco Franco, que duró hasta su muerte en 1975. *LAS VERSIONES DE LA VERDAD* Los trabajos de excavación comenzaron el 29 de octubre de 2009 y se situaron en la Fuente Grande de Alfácar, en Granada, lugar señalado, entre otros, por Gibson, cuya fuente principal fue el enterrador Manuel Castilla, conocido como "Manolo el Comunista". Sin embargo, otros investigadores como Gabriel Pozo afirman que años más tarde Castilla se desdijo y afirmó que llegó tres días después de los hechos, por lo que ni vio a Lorca ni participó en su enterramiento. Pozo afirma que Lorca fue enterrado en la zona del Caracolar, próxima a la Fuente Grande de Alfácar, y después desenterrado y trasladado a otro lugar para ocultar pruebas de su muerte, ante los reproches que comenzaron a llegar desde el extranjero. El investigador Fernando Guijarro, por su parte, mantiene que la familia del poeta desenterró el cadáver, tras pagar una fuerte suma como rescate, y que el cuerpo podría estar enterrado en la finca familiar la Huerta de San Vicente.