El nuevo presidente de Chile tendrá problemas políticos y no económicos

Eduardo Frei o Sebastián Piñera, uno de ellos será elegido mandatario este domingo y tendrá una dificultad: no contará con mayoría parlamentaria

Dificultades políticas por carecer de una mayoría parlamentaria, pero un alentador panorama económico tendría el presidente que este domingo elijan los chilenos entre el oficialista Eduardo Frei y el acaudalado empresario derechista Sebastián Piñera. En el Congreso elegido el 13 de diciembre junto con la primera vuelta presidencial ninguno de los dos bloques logró la mayoría y dependerán del apoyo circunstancial de unos pocos independientes para alcanzar mayorías necesarias para la aprobación de las iniciativas legislativas. "El nuevo Presidente tendrá que continuar con la política de los acuerdos como ha sido hasta ahora. Creo que se va a encontrar con un Congreso en que ninguna de las fuerzas es mayoría y, por lo tanto, va a estar obligado a negociar", comentó a la AP Claudio Fuentes, cientista político de la Universidad Diego Portales. Aunque el oficialismo mantuvo leves mayoría hasta hace dos años en ambas cámaras estuvo obligado a negociar con la oposición e incluso a compartir las presidencias del Senado y Cámara Baja, sobre todo en proyectos que según la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet requieren altos quórum de aprobación. En el Senado el oficialismo quedó con 19 senadores contra 17 derechistas y 2 independientes. En Diputados la coalición actual en el poder contará con 54 legisladores contra 58 derechistas. El desequilibro lo aportarán los 3 comunistas, 3 ex demócratas cristianos oficialistas y 2 independientes. Si Piñera es elegido presidente, Fuentes considera que podría llegar a acuerdo con la coalición de cuatro partidos de centroizquierda que ha gobernado a Chile en los últimos 20 años en caso de proyectos que a ese grupo le interese impulsar. También el eventual presidente derechista tendría problemas laborales por su política contraria a reformas y por ser partidario de una mayor liberalización en el empleo. Organizaciones laborales ya notificaron a Piñera de la presión que ejercerán si llega al gobierno. Pero a Frei le resultará también difícil, como ha sido hasta ahora para el oficialismo, lograr que la derecha apoye iniciativas de su programa como la derogación de una ley de amnistía o reformas laborales que se propone impulsar. En cambio, mediante la designación de comisiones amplias como lo ha conseguido la actual presidenta Michelle Bachelet podría conseguir cambios constitucionales, considera el analista. En el terreno económico el camino a recorrer por el nuevo gobernante chileno parece auspicioso. El país se está recuperando de la recesión en que por un año lo sumió la crisis internacional. Y el principal generador de recursos, el cobre, registra altos niveles de precios, que ya el año pasado le permitieron a la empresa estatal Codelco entregar excedentes por más de 8.000 millones de dólares. Y contará con un fondo de ahorros que aún cuenta con unos 12.000 millones de dólares creado por el gobierno de Bachelet para las contingencias. El cobre está en franca recuperación que de mantenerse le entregará al nuevo gobierno este año ingentes recursos. Las autoridades proyectan un crecimiento de la economía entre 4,5 y 5,5% con una inflación no superior al 2% y un desempleo que debería continuar bajando del 9,1% actual.