Arana: "Cajamarca esperaba que Humala acepte que prometió demasiado en campaña"

Asesor de comunidades en protesta recalcó que manifestaciones no buscan la violencia. Señaló que comisión Lerner llegó en camionetas de Yanacocha

Arana: "Cajamarca esperaba que Humala acepte que prometió demasiado en campaña"

HANS HUERTO AMADO. @huertoamado
Redacción online

En conversación con elcomercio.pe, Marco Arana, uno de los dirigentes de la protesta antiminera en Cajamarca, señaló que la población de las provincias que se oponen al proyecto Conga reclamó coherencia al presidente Ollanta Humala luego de que se anunció el estado de emergencia en la región.

¿Cómo se frustraron las negociaciones en Cajamarca, anoche?
Primero, la dirigencia de los manifestantes pidió el retiro de la maquinaria y equipos de Conga, pero la comisión Lerner indicó que no se podía imponer un plazo a la empresa para el retiro porque este dependía de su voluntad y las conversaciones. Asimismo, se pidió que se decrete inviabilidad definitiva del proyecto Conga, pero el gobierno propuso que se haga un nuevo estudio de impacto ambiental (EIA). Entonces, los pobladores pidieron que se fije una suspensión temporal de varios años pero el gobierno dijo que no era posible y propuso que se presente un nuevo EIA. Autoridades y dirigentes cuestionaron si sería un nuevo EIA o el reciclaje del ya conocido, pues formular uno nuevo toma varios años.

A pesar de ello, había posibilidad y voluntad de entendimiento pero al final la comisión Lerner dijo que la firma de los acuerdos era necesaria para la tregua. Los dirigentes querían 24 horas para comunicar a sus bases en qué consistían los acuerdos, pero al estilo de la autoridad limeña no les permitieron ese proceso y se generó impasse. El presidente regional (Gregorio Santos) y el presidente del Frente de defensa de intereses de Cajamarca (Wilfredo Saavedra) dijeron “si firmamos sin consultar a la población acabaremos destituidos”, entonces se rompió el diálogo. Además, hubo elemento como el que la comisión llegó en camionetas acreditadas de un service de Yanacocha.

¿Considera que la situación en Cajamarca ameritaba la medida tomada por el Ejecutivo?
Es un abuso desproporcionado y un tremendo error político. De facto, ya había estado de emergencia desde el jueves. Había un resguardo policial sumamente grande que se completó con la llegada el viernes de 500 efectivos más de la Dinoes. Sin embargo, los servicios desde el viernes en la tarde eran normales y desde hoy se restablecieron los servicios educativos. La protesta ha sido pacífica, incluso trabajadores de Conga llegaron ayer a Cajamarca y no se les agredió, no se han quemado edificios públicos ni privados.

La población no sabía qué derechos estaban restringidos con la declaratoria de estado de emergencia. En el transcurso de la mañana esperamos que las dirigencias estén enteradas e informen oportunamente a las poblaciones.

La presencia de personajes como Wilfredo Saavedra Marreros entre los manifestantes complica ver el paro como uno pacífico.
Hay dirigencia políticamente radicalizada pero que no es violentista ni ilegal. Wilfredo Saavedra Marreros ha manifestado que se opone a medidas violentistas y sobre sus antecedentes (en el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) no se supo nada en Cajamarca sino hasta que de ello informó la prensa en Lima. Yehude Simon también estuvo preso por cargos de terrorismo pero hay que mirar su actuar presente. Hay un sector de los manifestantes que apoyó a Humala en las elecciones y reclama coherencia de él. Ellos se expresan en consignas políticas más radicales pero eso no quiere decir que hayan ordenado atacar a la policía ni locales públicos.

¿Cómo se tomó el mensaje en Cajamarca?
Después del anuncio el presidente Humala la gente reclamaba dos cosas. Que esperaban que el jefe de Estado dijera que “los vamos a escuchar” y que “ha habido desde la empresa minera graves errores para los cuales vamos a encontrar una solución”. Y que reconociera además que en la campaña electoral “me equivoqué al prometer algunas cosas que no se podrán cumplir y pido disculpas por ello”. Pero no hubo nada de eso, se ha suspendido el derecho a la reunión; ¿cómo esperan que los dirigentes se reúnan para llegar a acuerdo si se ha suspendido este derecho? Encima, Humala pidió que se siga el ejemplo de Andahuaylas, cuando ahí han quemado el Banco de la Nación.