Azabache afirmó que la CIDH no “entendió nada” del Caso Chavín de Huántar

El ex defensor ante la Corte IDH reiteró que el Perú debe mantener la línea de separar a los comandos de los ‘gallinazos’ del SIN

(Video: Frecuencia Latina)

El ex agente del Perú ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) César Azabache sostuvo hoy que en la operación de rescate en la residencia del embajador japonés en 1997 hubo dos comandos. Uno, detalló, fue el Chavín de Huántar y otro el denominado grupo de ‘gallinazos’ del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).

En diálogo con el noticiero “Abre los ojos”, indicó que los ‘gallinazos’ ingresaron tras el rescate de los rehenes, retenidos por casi cuatro meses por los terroristas del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Señaló que fueron estas personas las que ejecutaron al emerretista Eduardo Cruz Sánchez, ‘camarada Tito’.

Recordó que el 2002, el entonces ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola hizo esta precisión para que la Corte Suprema se corrija y deje fuera del proceso a los comandos Chavín de Huántar.

“Él dijo que la operación tenía que ser dividida en dos momentos: el rescate y lo que ocurre después de que el último rehén salió de la residencia. Con ello se corrigió el proceso que trataba de involucrar a los comandos Chavín de Huántar con ejecuciones que no cometieron. Esa diferencia permitió que la Corte Suprema lo apartara de un procedimiento donde nunca debieron estar”, manifestó.

Azabache manifestó que dos agentes de la Policía Nacional que estuvieron adscritos al SIN relataron haber encontrado a Cruz Sánchez mientras se trataba de escabullir de la operación haciéndose pasar por un rehén. “La evidencia forense muestra que 13 de los 14 terroristas abatidos estaban acribillados en circunstancias homogéneas mientras que Cruz Sánchez tiene una herida de bala en la nuca”, añadió.

El ex procurador también expresó que existen partes de los comandos Chavín de Huántar en los que relata dónde actuaron. “Ninguno de ellos relata acción en el jardín exterior, donde apareció el cadáver”, complementó.

En ese sentido, consideró que el Estado peruano tiene que hacerse cargo de la denuncia hecha por la CIDH ante la Corte IDH, a fin de mantener esta tesis y para evitar que el tribunal interamericano le ordene a la justicia peruana reiniciar el proceso e incluir a los comandos.

“LA CIDH NO ENTENDIÓ NADA”
El ex agente del Perú ante la Corte IDH indicó que la comisión considera que la operación Chavín de Huántar fue “un rescate en el que se cubre una ejecución masiva” y señala que los agentes debieron ingresar con esposas para capturar a los terroristas, que tenían armas y explosivos en la residencia del embajador japonés.

“Lo que hace la comisión es espantoso. Si separamos esa visión obtusa y nos quedamos con el debate interno (que señala que hubo dos grupos). Así debemos encarar las circunstancias del deceso de Cruz Sánchez y sostener que los comandos no intervinieron. No son 14 ni tres muertes, solo es una. Son tres personas (del SIN) las que intervienen y no todo el equipo”, dijo.

Además, Azabache consideró que la CIDH “no entendió nada” y no fue capaz de diferenciar en la evidencia las circunstancias en las que murió el ‘camarada Tito’ y los otros 13 emerretistas.

“Por eso, es importante llegar a la Corte para demostrarles que la comisión está cometiendo el atrevimiento de querer llevar a un Estado parte de CIDH a juicio sin ni siquiera haber leído correctamente las evidencias del caso que quieren proponer, eso es intolerable”, añadió.

ACLARÓ SU SALIDA
En otro momento, el ex procurador detalló por qué renunció a ser agente peruano ante la Corte IDH. “No me sacaron, yo le propuse al ministro de Justicia (Juan Jiménez Mayor) renunciar y se lo propuse cuando note que en la comisión de justicia mostraban un nivel de retraso en la compresión de la información que se ha almacenado en este tiempo que hacia obligatorio a entrar a un nivel de debates, que como agente no podía encarar”, señaló.

Sostuvo que tiene la impresión que al interior de la comunidad castrense hay “una reacción a negar cualquier evento que cuestione el carácter heroico de la acción”.

“Hay una intención sana de evitar por todos los medios posibles que los comandos Chavín de Huántar enfrenten contingencias legales. Los paraguas para su protección son de papel. Los casos de derechos humanos no se agotan en dos años, sino clausuramos esto con llaves serias en cualquier momento, incluso en 10 años, los pueden enjuiciar. No los estamos protegiendo como se debe. La inocencia de los comandos se pueden probar sin ocultar hechos”, concluyó.

LA DENUNCIA
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) demandó al Estado Peruano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por no haber sancionado las supuestas ejecuciones extrajudiciales de los emerretistas Eduardo Nicolás Cruz Sánchez ‘Tito’, Herma Luz Meléndez Cueva y Víctor Salomón Peceros Pedraza, quienes habrían sido asesinados luego de la operación Chavín de Huántar.