Carmen Rosa Núñez de Acuña, postulante a segunda vicepresidencia con PSN: "Admiro el carisma de Castañeda"

La aún esposa de César Acuña, líder de Alianza para el Progreso, aseguró que seguirá usando su apellido de casada durante la campaña porque no existe divorcio en curso

Carmen Rosa Núñez de Acuña, postulante a segunda vicepresidencia con PSN: "Admiro el carisma de Castañeda"

Por Hans Huerto Amado.

“Daba pensión”, vendió refrescos y marcianos, todo ello para llevar adelante un matrimonio con el alcalde de Trujillo, César Acuña, el negocio familiar (la cadena de universidades César Vallejo) y hasta un proyecto político. Hoy, Carmen Rosa Núñez de Acuña está separada hace 3 años de su marido, pero conserva su apellido de casada y se rehúsa a dejarlo ir; de hecho, cuenta que su nombre en la campaña presidencial —en la que participa como postulante a la segunda vicepresidencia de la República en la plancha presidencial de Luis Castañeda Lossio— será “Rosita de Acuña”.

Una situación que la empujará, sin duda, a más de un enfrentamiento con el padre de sus hijos, habida cuenta que Acuña es el líder de Alianza para el Progreso, movimiento integrante de la Alianza para el gran cambio, con que postula Pedro Pablo Kuczynski a la presidencia de la República; y en cuya lista congresal postula a una curul el hijo de Carmen rosa Núñez, Richard Acuña.

La actual directora general de la Universidad César Vallejo de Piura y candidata con el Partido Solidaridad Nacional (PSN) habló con elcomercio.pe la competencia con su aún esposo, su confianza en Castañeda Lossio y lo que quiere para el país.

La reciente encuesta de Ipsos Apoyo, publicada hoy por El Comercio le da de nuevo el primer lugar a Castañeda, pero Toledo ya lo alcanzó ahí. ¿Cómo toman las cifras?
A veces las encuestas no son muy confiables, solo las grandes. Depende de qué encuestadora sea o cuál es la más seria. A mi esposo una encuestadora le dio 56% y le ganaba de lejos a Daniel Salaverry (su competidor más cercano en las recientes municipales) a boca de urna. Pero luego, en el conteo de votos, mi esposo casi pierde. Respeto a las empresas encuestadoras serias, pero hay intereses.

¿Y cuáles son los intereses de usted para entrar en política?
Como mujer, he creído conveniente asumir este nuevo compromiso porque siento que tengo mucho por aportar, como vengo haciendo desde la universidad.

Castañeda la presentó ayer como una mujer que se hizo “desde abajo”. ¿A qué se refería?
Nací y estudié en Trujillo y al casarme y asumir el compromiso, la familia me apoyó a formar la academia (preuniversitaria, el embrión de lo que ahora es el emporio educativo César Vallejo en provincias) para apoyar a mi esposo. Yo daba pensión, vendía refrescos, marcianos para solventar el hogar, he viajado a la frontera a comerciar y eso ha sido con la mejor intención.

También ha acompañado a su esposo en más de una campaña…
He venido trabajando en siete campañas; en el 90, cuando mi esposo postuló con Barrantes (Lingán) a la alcaldía; en 95 no postuló; en el 98 sí, con Castañeda, luego cuando hubo el tema nuevas elecciones congresales, por la disolución del Parlamento; pero, principalmente, hacia el municipio de Trujillo. Yo también ya postulé antes, a la alcaldía distrital de Víctor Larco Herrera, con el movimiento Fuerza Democrática, pero no gané.

¿Y por qué ahora con Castañeda? ¿Qué tiene de bueno como candidato, además de su primer lugar en las encuestas?
Admiro a Lucho Castañeda por su carisma, su forma de ser, su capacidad gerencial y su sensibilidad social, eso le hace llegar al pueblo.

Pero su recurrente mutismo —y en casos serios en investigación, como Comunicore— más bien lo aleja. Quizá eso se refleja en el mínimo aumento de sus cifras en los sondeos de opinión.
Su filosofía es la de que los hechos pesan más que las palabras; los números se equivocan. La gente espera que Lucho haga a nivel nacional lo que hizo en el municipio de Lima, que es una ciudad moderna. Una de sus grandes obras ha sido mejorar la oferta de salud con los Hospitales de la Solidaridad. Me encantaría ver su trabajo en salud a nivel nacional y el mío en educación.

¿Cuáles son los principales problemas en nuestro sistema educativo?
Desde el nivel inicial hasta el último, lo que digo es que ojalá Dios que nos dé salud e inteligencia para hacer obra.

¿Y en la educación superior? La abundancia de universidades, la infraestructura estatal…
La calidad, es débil la calidad de enseñanza. En todo nivel estamos muy carentes de estas cosas.

Volviendo a Castañeda, ¿no se cuestiona una postulación con un ex funcionario investigado por irregularidades en la comuna limeña por Comunicore?
Lo tomo así, yo lo conozco como excelente persona que es y este es un tema en proceso de investigación y confío en que el Poder Judicial resuelva el caso de acuerdo a ley.

César Acuña le ha pedido públicamente que deje de usar su apellido ‘con fines políticos’ y ha contado que están tramitando su divorcio.
No, nosotros estamos legalmente casados, él se fue de mi casa hace tres años y ustedes lo pueden comprobar en la denuncia en la comisaría de Víctor Larco. Por otro lado, no tenemos ninguna denuncia de divorcio, el único proceso que yo le he abierto es uno en que pido separación de bienes.

Entonces seguirá llevando el ‘Acuña’ durante la campaña…
Sí, soy Rosita Núñez de Acuña, es mi eslogan, porque en mi ficha de Reniec figura ese apellido, yo he postulado como Rosita de Acuña, tengo 33 años de casada. La ley admite que lo haga mientras no haya lo opuesto. Me sorprenden sus palabras, cuando dice que no habíamos hablado sobre mi postulación y que él no sabía de ella. Cuando estaba yendo ayer al mitin en Acho, me llamó y me felicitó. César ya sabía que iba a postular al Congreso desde octubre o noviembre.