Cuatro claves para entender la lucha contra el narcoterrorismo en el Vraem

Un ex ministro, un ex jefe del CCFFAA, la titular de Devida y un experto en temas de subversión dieron su punto de vista sobre la estrategia para vencer a Sendero y a sus socios

Cuatro claves para entender la lucha contra el narcoterrorismo en el Vraem

SEBASTIAN ORTIZ MARTÍNEZ @Shebas07
Redacción Online

La operación militar policial ejecutada hace dos semanas en Ranrapata (Junín) en la que falleció la niña Sorayda Caso Asparrín (8), se capturó a dos presuntas terroristas y se ‘rescató’ a tres niños de la garras de Sendero Luminoso, ha revelado —en palabras de la oposición— que la estrategia para combatir a los remanentes subversivos está supeditada a las “ansias” que tiene el Gobierno por presentar resultados y logros.

Desde el Ejecutivo han defendido la intervención y la política en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Pero, ¿qué es lo que sucede en esta zona cocalera y por qué la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas no han podido acabar con los remanentes senderistas? Un ex ministro de Defensa, un ex jefe del Comando Conjunto de las FF.AA., la jefa de Devida y un experto en temas de terrorismo dieron su punto de vista sobre estas interrogantes.

1. EL ENEMIGO ESTÁ MAL ENFOCADO
Para el ex titular de Defensa Roberto Chiabra los últimos gobiernos “no han definido con mayor precisión que el adversario principal para la seguridad del país” es el narcotráfico. El militar en retiro recordó que los hermanos Quispe Palomino son financiados por estas bandas a cambio de que posibiliten el paso de insumos químicos y luego la salida de toneladas de cocaína y pasta básica de cocaína (PBC) a otras regiones del país.

El ex funcionario de la administración toledista sostuvo que el Sendero Luminoso de los Quispe Palomino “es un enemigo diferente” al senderismo de Abimael Guzmán y su cúpula del terror. “La subversión en las décadas de los 80’ y 90’ quería destruir el país para tomar el poder. ¿Los del Vraem quieren hacer eso? No. Terrorismo son ataques contra la población civil. ¿Cuándo ha sido el último ataque de este tipo? En 1999. Entonces no podemos hablar de terrorismo sino de narcotráfico. Remanentes senderistas que le dan protección a la mayor cocina de cocaína del mundo: el Vraem”, indicó a elcomercio.pe.

Siguiendo esa línea señaló que la captura de mandos senderistas no debería ser el objetivo principal de las fuerzas combinadas, sino los golpes a los productores de droga. “Si le quitas el narcotráfico, ¿a qué se dedican los Quispe Palomino? ¿Cómo se financiarían? No tienen nada”, afirmó.

2. LA ECONOMÍA DEL VRAEM
Aunque evitó opinar sobre la estrategia militar policial en el Vraem, la jefa de Devida (Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas), Carmen Masías, señaló que Sendero Luminoso “se ha convertido en un especie de grupo de sicarios” al servicio de los narcos. “El enfoque ideológico ha pasado a un segundo lugar, no quiero decir que no exista, porque hay un lavado cerebral de adolescentes y niños como lo hemos visto”, añadió.

En comunicación con este medio, Masías consideró que uno de los factores de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico es la población del valle. Según el analista Pedro Yaranga aquí opera una economía impuesta por estos sectores delincuenciales siendo la principal la compra de los sembríos de hoja de coca ilegal.

Este aspecto es reconocido por la directora de Devida, quien explicó que dos puntos a trabajar por el Gobierno para recuperar a los campesinos del valle son el desarrollo de productos alternativos a la hoja de coca e incrementar la casi nula presencia del Estado. Destacó la implementación del plan Vraem, lanzado en junio por el entonces primer ministro, Óscar Valdés Dancuart, aunque dijo que la ejecución de las obras se debe realizar con mayor celeridad.

“No se puede decir que no se ha hecho nada. Yo he ido a inaugurar puentes y caminos. Hay muchos adelantos (…) (Aunque) deberíamos hacerlo más rápido (la implementación de obras). Creo que estamos logrando una cultura distinta y práctica”, manifestó Masías.

Chiabra compartió la opinión de Masías e indicó que, complementariamente a los cultivos de cacao y café, los programas sociales de la gestión humalista y la instalación de puestos policiales, que brinden seguridad, deben ser prioridad en la política integral del valle. “Necesitamos mayor agresividad para sustituir la economía generada por el narcotráfico y así ganar a la población”, acotó.

3. SENDERO TIENE 500 HOMBRES ARMADOS
A nivel militar y policial, el ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerza Armadas (CCFFAA) Jorge Montoya dijo que se deben mejorar los resultados y advirtió que todavía “falta mucho” para acabar con los terroristas que operan en el Vraem. Estimó que en valle cocalero, cuya extensión se calcula en unos 120 mil kilómetros cuadrados, operan al menos 500 senderistas armados, que reciben apoyo de base y de campesinos, a quienes calificó de “víctimas de la subversión”.

Ante las críticas a la estrategia aplicada en la zona de emergencia tras la operación en Junín, el almirante de La Marina en retiro defendió la labor de las FF.AA. y de la PNP. “No hubo errores en la estrategia, lo que sí hubo fue un error en la información. En el Vraem se ha avanzado mucho, se trabaja de manera más eficiente”, agregó.

Señaló que no se puede subestimar la fuerza de Sendero Luminoso, aunque admitió que esta proviene del narcotráfico. “Este último está presente en el valle y financia al terrorismo. No podemos negar que Sendero existe (…) Para luchar contra ambos la Policía, por medio de sus divisiones especializadas, debe subordinarse al CCFFAA”, expresó.

4. LA LUCHA NO ES POR SEPARADO
El especialista en temas de narcotráfico y terrorismo Pedro Yaranga sostuvo que la estrategia contra Sendero y sus socios no puede ser aplicada por cuerdas separadas. “Se deben dar golpes a los dos bandos. No solo se deben capturar a subversivos, también tienen que mejorar el control de insumos y las operaciones de incautación”, manifestó.

En diálogo con elcomercio.pe, indicó que para concretar estas acciones los agentes de las fuerzas combinadas deben ser encabezados por una dirección especializada de la PNP. “Hace falta seleccionar a hombres entrenados, se podría formar una escuela (para los que sean enviados al Vraem), ahí sí podrían haber resultados”, opinó.

Finalmente, explicó que la convivencia entre los hermanos Quispe Palomino, el narcotráfico y la población del valle “es interesada”, porque eso les permite a los terroristas tener dinero y proveerse de armas y alimentos para continuar con sus acciones criminales.

Los especialistas coinciden en señalar al tráfico de drogas como la actividad ilegal que mantiene con vida a los remanentes de Sendero Luminoso en el Vraem. Entonces, ¿por qué el Gobierno no mejora el control del ingreso de insumos químicos al valle? ¿Por qué solo hay una base antidrogas en la zona de emergencia? ¿Por qué la Dirandro no lidera las operaciones como lo hicieron en su momento en el Huallaga?