Diez de los once candidatos que disputaron la Alcaldía de Lima en el 2006 no volverán a postular

El único que repetiría el plato sería el líder de Restauración Nacional, Humberto Lay

Diez de los once candidatos que disputaron la Alcaldía de Lima en el 2006 no volverán a postular

Por: Juan Aurelio Arévalo

Diez de los once candidatos que disputaron la Alcaldía de Lima en el 2006 hoy no tienen ni la más remota intención de volver a postular al cargo. A todos la campaña los curó de espanto y solo uno, apoyado en su fe, ha confesado que se arriesgaría una vez más al vía crucis electoral.

Obvio, es el pastor evangelista Humberto Lay, quien en vísperas de anunciar su posible candidatura también maneja una hipótesis sobre el desinterés de sus otrora adversarios. “Mientras unos tienen motivos personales, hay otros que están pensando en las elecciones del 2011 y no quieren “quemarse” con una derrota municipal”, asegura el representante de Restauración Nacional, quien quedó segundo en los comicios pasados con el 14,7% de los votos.

SIN RETORNO
“La alcaldía quedó atrás. Hoy estoy abocado a mi candidatura al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM). Se puede decir que ya no me dedico a esas aventuras”, admite el ex candidato humalista Gonzalo García, quien solo consiguió cerca de un 4% de la votación.

En la acera del fujimorismo, el empeño está en lavarse la cara. “Por el momento estoy concentrada en mi trabajo como asesora del grupo parlamentario fujimorista, pero es cierto que mi interés apunta hacia otro lado. Mi objetivo, por una cuestión de honor, está en las próximas elecciones generales porque quiero reivindicar mi nombre”, afirma la ex candidata de Sí Cumple, Carmen Lozada.

Y cómo no recordar al “sheriff”, Benedicto Jiménez, que de tanto “pistolear” se terminó disparando solo y por ahora no quiere saber nada de campañas. “Fue una gran experiencia. Saqué 11,9%, que no es nada despreciable, considerando que trabajé prácticamente solo, sin la ayuda de los compañeros”, comentó el ex candidato aprista, quien en enero pasado fue detenido por no presentarse a declarar a una lectura de sentencia en su contra por delito de difamación.

El coronel PNP en retiro afirma que el tiempo le ha dado la razón cuando decía que Lima se estaba convirtiendo en una ciudad del oeste y necesitaba un “sheriff” para protegerla. “Los secuestros, extorsiones y asaltos que vemos a diario lo confirman”. Aunque asegura que solo se dedica a la abogacía, no descarta volver a la política.

“Como dicen, en política no hay cadáveres. Yo pertenezco a la Policía Nacional, que es una gran masa votante y que tarde o temprano reclamará a representantes que la defiendan de la discriminación, la injusticia y los sueldos bajos”.

ALCALDÍA NO, ONG
Para el candidato invitado de Somos Perú, Gino Costa, la campaña del 2006 fue una “experiencia extraordinaria” y a la vez un martirio. “Durante los meses que duró el proceso, dejé mi trabajo y quedé desempleado. Era difícil pasarte toda la campaña con una intención de voto baja mientras veías que los electores no sentían la necesidad de cambiar de alcalde”, afirma.

Entre sus propuestas más significativas se recuerda el proyecto Lima Bus que a buena cuenta se convirtió en el Metropolitano de estos días. “A estas alturas nosotros ya habríamos terminado la tercera línea desde el Centro a San Juan de Lurigancho. Esta gestión ha avanzado lento y ha gastado en exceso. Pero lo peor es que Castañeda ha preferido hacer la obra física y dejar lo duro a su sucesor, que tendrá que ver cómo reducir las rutas y reordenar el tránsito en la ciudad”, asegura Costa.

Si bien el pobre 8,4% de las elecciones pasadas no lo dejó satisfecho, el ex ministro del Interior del régimen toledista asegura que su labor sigue enfocada al servicio de la comunidad.

“Luego de los comicios, creé la ONG Ciudad Nuestra que ya tiene publicados seis libros sobre seguridad ciudadana y ahora nos encontramos desarrollando un plan de gobierno sobre el mismo tema para ponerlo al servicio de todos los partidos. No voy a dejar todo lo avanzado para lanzarme de nuevo a una campaña, menos sin el apoyo de un partido. Esta es otra forma de hacer política, pero política de la buena”, afirma.

LA PIEDRA EN EL ZAPATO
Hasta que le llegó el turno al mayor dolor de cabeza del alcalde de Lima: el ex candidato de Acción Popular Gustavo Massa. Durante el primer debate municipal (al que Castañeda se rehúso a asistir) Massa lo acusó de tener “poca hombría”, de ser el peor problema de Lima y de distribuir agua contaminada en sectores pobres.

Finalmente, ofreció disculpas a la ciudadanía por no haberse tomado el tiempo de proponer absolutamente nada y se despidió de todos pidiendo que voten por cualquiera menos por Castañeda.

“Lo hice por principios. Él había dicho que reelección era corrupción y había que denunciar ese hecho. Mientras los otros candidatos se quedaron callados, yo no fui alcahuete, me la jugué, puse el pecho y lo hice con hidalguía”.

SIN ARREPENTIMIENTO
Massa admite que no tuvo ni tiempo ni dinero para preparar la campaña, pero no se arrepiente de nada y menos de su actitud inquisidora. “Recuerdo que antes del debate los candidatos firmamos un pacto ético electoral. Castañeda no fue y mandó a una congresista a firmar por él. Cuando me pidieron subir al estrado yo dije: “Si él manda a su congresista, yo hago que firme mi chofer””. Al final Massa suscribió el acuerdo, pero la indignación nunca desapareció.

Massa sí participará en los comicios de octubre. “He decidido acompañar al candidato de mi partido, Gonzalo Alegría, pero como uno más en la lista de regidores. El bichito de ser candidato siempre te pica, pero yo encontré el antídoto: mi mujer y mis hijos. Ellos me prefieren lejos de la política”, reconoce.

YO SÍ ME LANZO
Si bien el pastor Humberto Lay tiene la voluntad para tentar una candidatura nuevamente, la decisión la tomará su partido a mediados de la próxima semana. Él asegura que mantendría las ideas de su plan de gobierno anterior, como el comité de seguridad ciudadana interdistrital y los convenios con iglesias para recuperar pandilleros, aunque haría ajustes de acuerdo a las necesidades actuales.

“Esta campaña no se trata de la decencia o la corrupción. Se trata finalmente de tener voluntad. Los grandes problemas de Lima son los mismos y ya todos conocen las soluciones. Falta voluntad para aplicar soluciones técnicas”, afirma y acto seguido le manda un mensaje al actual alcalde: “Lima no está linda, solo está maquillada”. A diferencia del 2006, en los comicios de este año nada está dicho. ¿Lograrán los nuevos candidatos calar en la gente o terminarán convirtiéndose en aves de paso como sus antecesores? El tiempo lo dirá.