Las divisiones en el terrorismo luego del secuestro en Kepashiato

Partido Comunista del Perú busca diferenciarse de facción de ‘José’, pero esta recupera ideología. ¿Qué facciones existen hoy desde el senderismo?

Las divisiones en el terrorismo luego del secuestro en Kepashiato

HANS HUERTO AMADO @huertoamado
Redacción Online

En el portal web de la revista “Sol Rojo”, del Movimiento Popular Perú – Partido Comunista del Perú (célula política de la dirigencia de Sendero Luminoso), se publicó recientemente una nota que “rechaza y condena el miserable ataque de los traidores de la línea oportunista de ‘izquierda’ (LOI) contra la clase y los trabajadores en el Cusco”, en referencia al secuestro de 36 trabajadores del proyecto Camisea en Kepashiato. ¿Qué busca la dirigencia del PCP con este deslinde de las acciones armadas de la columna subversiva de los Quispe Palomino en el VRAE? ¿Se marca así una línea divisoria entre las acciones armadas en contraposición a “la guerra popular” del comunismo en la arena política? ¿Cómo se divide hoy Sendero Luminoso?

El PCP afirma que el secuestro “al proletariado” y el pedido de un rescate es un “método propio de la línea revisionista de la LOI, así como del revisionismo de las FARC, el MRTA” cuyas “acciones armadas” sirven “a los intereses personales de un puñado de caudillos”. En la misma línea, se critica al “miserable ‘Artemio’, quien terminó como traficante de drogas con propia poza de maceración”. Entonces, ¿buscan la paz?

Este movimiento es el más fiel al llamado “pensamiento Gonzalo”; sin embargo, se rehúsa a admitir Abimael Guzmán “está por los acuerdos de paz” pues consideran “que no hay nada público. Lo que sí hay son videos y audios mostrando cómo los miserables que sostienen el acuerdo de paz eran dirigidos personalmente en sus llamadas ‘autocriticas’ por (Vladimiro) Montesinos”.

El comunicado cierra condenando el “revisionismo armado” y loando “la guerra popular hasta el comunismo”. Ahora bien, estas divisiones no son de reciente data.

PCP, MOVADEF Y LOS QUISPE PALOMINO
Para el especialista Rubén Vargas, esta “guerra popular” implica “el cambio de escenario de la acción armada a la acción política, sin armas. Eso es el Movadef. No es que han abandonado la revolución popular de los 80’s”. Y los objetivos del Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales (Movadef) son ya harto conocidos: la “salida política” para subsanar las secuelas de la mal llamada “guerra popular” es el perdón a la cúpula senderista que lideró el genocidio criminal de más de la mitad de los casi 70.000 peruanos víctimas de su violencia. Asimismo, la inserción en el sistema formal de partidos de su grupo y sus ideas enfocadas en la dinamitación de las instituciones democráticas y la subversión del orden político.

Para ellos, la facción de los Quispe Palomino son mercenarios del narcotráfico.

Vargas analiza el momento escogido por el PCP para expresar este deslinde: “Tiene que ver con el golpe mediático que ha constituido el que ‘José’ (Víctor Quispe Palomino) lidere el secuestro y se represente como continuador de la ‘guerra popular’ y maoísta en pie de lucha”.

¿HAY IDEOLOGÍA?
En efecto, tras el encuentro de un grupo de periodistas de diferentes medios de comunicación (entre ello El Comercio) con ‘Gabriel’, se evidencia que esta columna armada, al menos discursivamente, mantiene un elemento ideológico. Ello, al enfatizar que sus acciones violentas no se enfocan en el campesinado y sí en las fuerzas del orden, por ejemplo.

Para el experto consultado por elcomercio.pe, esta facción intenta así “diferenciarse de Abimael Guzmán” y “aclarar que no son SL ni seguidores del pensamiento Gonzalo”. “Nacen del mismo tronco (que el PCP) pero *ahora reniegan del pensamiento Gonzalo, pero eso no los hace completamente diferentes*”, indicó. Si bien no asesinan a campesinos ni autoridades locales —pues las pequeñas comunidades de la selva les permiten subsistir en el VRAE— como lo hacían los senderistas en los 80’s, hoy enfilan su violencia hacia las fuerzas del orden que intentan controlar esta difícil región del país.

“Estos son mucho más que sicarios de las drogas. Reducir a los remanentes de SL a simples huachimanes del narcotráfico es un gravísimo error”, indicó.

Dos perfiles enfrentados de un mismo enemigo, Sendero Luminoso, ante quien el Estado deberá librar una lucha en diferentes niveles.