Dos ex integrantes de cúpula de SL saldrán libres en el 2013

Osmán Morote y Margot Liendo Gil dejarán prisión luego de 25 años. Otros cuatro ex cabecillas de SL y del MRTA saldrán entre el 2014 y 2015

ÓSCAR CASTILLA C.
Unidad de Investigación

El tiempo transcurre inexorablemente. A pesar de que en el 2009 se anularon los beneficios carcelarios para los condenados por subversión con el objetivo de evitar sus liberaciones, seis ex miembros de las cúpulas dirigenciales de las organizaciones Sendero Luminoso (SL) y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) deberán ser excarcelados entre los años 2013 y 2015 (es decir, durante el presente gobierno), luego de que ellos cumplan de forma casi íntegra las sentencias que les impuso la Sala Penal Nacional por los delitos de terrorismo en los que incurrieron durante muchos años.

El Comercio accedió a información de la Sala Penal Nacional que revela que los ex miembros de Sendero Luminoso, Osmán Morote Barrionuevo (66 años, preso en Piedras Gordas) y Margot Liendo Gil (62 años, recluida en el penal de Chorrillos) cumplirán su pena en el 2013. Ambos, ex integrantes del llamado comité regional norte de SL, están purgando una condena de 25 años de prisión, luego de ser detenidos por la policía antiterrorista en 1988, hace ya más de dos décadas.

También se conoció que en el 2014 deberá ser excarcelada Victoria Trujillo Agurto (51), ex miembro del comité central de SL. Ella está en prisión desde 1989. Fue condenada a 25 años de cárcel en el megajuicio contra Abimael Guzmán (condenado a cadena perpetua), en el que estuvieron presentes Morote y Liendo. En el 2014 también cumplirá su pena Moisés Límaco Huayascachi, preso desde 1994 y sentenciado a 20 años de prisión por su condición de ex cabecilla del comité regional del sur.

Del lado del MRTA, según los documentos a los que accedió este Diario, el 2014 deberá ser liberado Alberto Gálvez Olaechea (58), preso desde 1991 y condenado a 23 años de cárcel. En el 2015 le tocará el turno a Peter Cárdenas Schülte (56), uno de los tres ex cabecillas más importantes del MRTA y recluido desde hace dos décadas en la Base Naval del Callao (junto a los cabecillas Víctor Polay y Miguel Rincón). Cárdenas, quien también estuvo preso entre 1988 y 1989, recibió una sentencia de 25 años de cárcel. Los seis condenados de SL y del MRTA, antes considerados por la policía antiterrorista como importantes mandos políticos o militares de sus respectivas organizaciones, hoy apenas mantienen contacto con el exterior de sus centros de reclusión.

Dos de ellos, Gálvez Olaechea (que dejó el MRTA en 1992 por serias discrepancias con el accionar de dicha organización) y Cárdenas Schülte, han renegado de los actos subversivos que dirigieron o en los que incurrieron en aquella época. En el caso de Morote, Liendo Gil y Trujillo, ellos se encontrarían ‘descolgados’ de la organización desde hace varios lustros, según la jerga policial utilizada en los reportes de la Dircote, aunque por su condición de ex miembros de la cúpula senderista se mantienen bajo la atención de las fuerzas policiales del orden.

Los seis condenados por subversión deberán cumplir sus penas de forma casi íntegra debido a que en el 2009 el gobierno de Alan García eliminó los beneficios penitenciarios (redención de pena por trabajo y educación y liberación condicional) para los reclusos por delitos de terrorismo. A inicios del año pasado, Morote pidió ser excarcelado apelando al beneficio de la libertad condicional, pero su solicitud fue denegada por la Sala Penal Nacional. La misma suerte corrió el recurso presentado por la senderista Trujillo Agurto en el 2010 ante el Instituto Nacional Penitenciario (INPE).

YA SE RECHAZARON PEDIDOS
Fuentes judiciales de esta institución revelaron que ese mismo camino seguirían los pedidos planteados por otros condenados por subversión, aun cuando estos no sean integrantes de la cúpula dirigencial de SL o del MRTA. Este sería el caso de la ex bailarina de danza Maritza Garrido Lecca, quien cayó en 1992 junto a Abimael Guzmán. Ella, integrante del comité de apoyo de la organización subversiva, recibió 20 años de prisión y cumplirá el íntegro de su pena en setiembre de este año, según su sentencia. El 2010 el INPE le negó la concesión de la libertad condicional, pero ahora ya no necesitará solicitar ningún beneficio para su excarcelación.

Las fuentes indicaron que aún cuando ninguno de los condenados ha pagado la reparación civil, no es posible retener tras las rejas a un condenado que cumplió su sentencia ya que la autoridad penitenciaria estaría incurriendo en abuso de autoridad y podría ser denunciada.