Ex rehén japonés insiste en que vio vivo a 'Tito' luego de operación Chavín de Huántar

Sobre lo cual sustenta que se le ejecutó extrajudicialmente, a pesar de que demás rehenes no coinciden con esta versión

Ex rehén japonés insiste en que vio vivo a 'Tito' luego de operación Chavín de Huántar

Hidetaka Ogura, rehén en la toma de la residencia del embajador japonés Morihisa Aoki en 1996 y entonces primer secretario de la Embajada de Japón en el Perú, ratificó ayer que tras la operación de rescate Chavín de Huántar vio con vida al emerretista conocido como ‘Tito’ y a otros dos terroristas.

Como parte del proceso por la supuesta ejecución extrajudicial del subversivo Eduardo Cruz Sánchez ‘Tito’ durante el rescate, la Tercera Sala Penal Liquidadora, que ve el caso, logró que el ex diplomático declare vía teleconferencia desde Japón.

Ogura señaló que tras ser evacuado el 22 de abril de 1997 por los comandos Chavín de Huántar, atravesó un pequeño túnel y llegó hasta el jardín de una casa vecina: ahí divisó a algunos magistrados rescatados y a ‘Tito’, tirado boca abajo “con la manos hacia atrás, amarradas con un cinturón de pantalón”. El emerretista era vigilado por dos uniformados, presuntamente policías para Ogura. Uno de los custodios pateó la cara del subversivo cuando este intentó moverse. Tras ello, “un comando joven y alto se llevó a ‘Tito’ de regreso al edificio (la residencia)”.

Sin embargo, los magistrados que estuvieron en el mismo jardín con Ogura han señalado que no vieron con vida a ningún emerretista.

Las declaraciones de los ex rehenes también difieren de las del ex diplomático, cuando este señala que vio a dos miembros del MRTA, uno de ellos la camarada ‘Cynthia’, en una habitación rodeados por militares. Sin embargo, estos aparecieron muertos.

Ogura ha sido sindicado por más de un ex rehén como una suerte de bisagra entre el gobierno japonés y el movimiento terrorista, de manera que mantenía informado al cabecilla de MRTA, Néstor Cerpa Cartolini, sobre eventuales planes de escape. Jugaban cartas juntos y hasta el mismo Ogura admitió que durante el secuestro solía hablar con Cerpa.

El ex diplomático señaló que recién denunció la supuesta ejecución extrajudicial en 2001 porque no tuvo la oportunidad “de hablar con las autoridades y luego fui obligado a regresar al Japón”. Recordó el hecho, dice, a raíz de la visita del ex presidente de la República Alberto Fujimori a Japón en el 2001.