Ex senadores a 21 años del 5 de abril: "Nunca más debe ocurrir otro golpe"

Felipe Osterling y Javier Alva Orlandini coincidieron al sostener que con el cierre del Congreso y la intervención al PJ, el ex presidente Fujimori “pervirtió el ejercicio del poder”

Ex senadores a 21 años del 5 de abril: "Nunca más debe ocurrir otro golpe"

El golpe que dio el ex presidente Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992 “nunca más debe ocurrir en el país”, afirmó hoy el ex titular del desaparecido Senado Felipe de Osterling.

A 21 años de aquel quiebre de la democracia, el ex dirigente del Partido Popular Cristiano (PPC) sostuvo que la disolución del Congreso y la intervención del Poder Judicial por parte del fujimorato “fue injustificada e interrumpió el orden institucional del país”.

“Fue una medida sorpresiva, que carecía de justificación, porque el Parlamento ya le había concedido facultades al Ejecutivo para que legisle en temas sensibles, como el terrorismo y las finanzas públicas, aspectos de la economía en general, sin poner ningún escollo”, manifestó Osterling.

*“NUNCA MÁS UN 5 DE ABRIL”
El acciopopulista Javier Alva Orlandini coincidió con el pepecista e indicó que el golpe realizado en marco del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional *“pervirtió” el ejercicio del poder.

Alva Orlandini, quien también fue presidente de la Cámara de Senadores, consideró que se siempre se debe apelar a la memoria para que las amenazas contra la democracia como la ocurrida hace poco más de dos décadas “no se repitan”.

“Nunca más un 5 de abril. Los peruanos debemos consolidar nuestra vocación democrática e impedir que en el futuro haya nuevos golpes de Estado, por más que ese no sea un riesgo latente, porque hoy las circunstancias no lo permitirían”, opinó en diálogo con la agencia Andina.

LLAMADO AL CONGRESO
Tanto Osterling como Alva Orlandini exhortaron a los legisladores actuales a reflexionar sobre los hechos del golpe fujimorista y mantener una conducta intachable, a fin de mejorar la imagen de ese poder del Estado.

El 5 de abril de 1992, el entonces presidente Fujimori disolvió el Congreso e intervino el Poder Judicial y otras instituciones con el apoyo de las Fuerzas Armadas.

La medida tuvo un amplio porcentaje de la población, de acuerdo con las encuestas de la época.