Fabiola Morales y su presencia en Twitter: “No soy el ‘troll’ de Toledo”

La congresista afirma que sus ácidos mensajes en la red son parte de una caricatura, un personaje que ha inventado para la campaña presidencial

Fabiola Morales y su presencia en Twitter: “No soy el ‘troll’ de Toledo”

FERNANDO LOZANO @ferlozan
Redacción Online

Aparece en 106 listas de Twitter. Desde ‘políticos peruanos’ hasta ‘maleteables’, pasando por ‘politicotorongos’. “Informa, Opina y Caricaturiza” dice la descripción de @fabiolamorales, antes, incluso, de detallar que es “Congresista de la República”. La parlamentaria de Solidaridad Nacional se ha convertido en todo un personaje en la red favorita de los políticos peruanos en estos primeros días de la campaña por las elecciones del 2011.

Ha publicado más de 7 mil tuits, sigue a 584 personas y tiene 2 mil 88 seguidores, aunque sería interesante saber cuántos detractores tiene. La congresista por Piura debe ser, junto con Carlos Raffo (carlosraffo), uno de los políticos más odiados en Twitter. Ella, fiel a su estilo, asegura que quienes toman a mal sus mensajes “caricaturescos” en la red de información en tiempo real simplemente “no piensan”. Usted ya conoce a "Fabiola Morales":http://elcomercio.pe/tag/131205/fabiola-morales, pero esta es fabiolamorales.

¿En su cuenta de Twitter siempre es usted?
90% soy yo, cuando se me cansa el dedo puede que alguien me ayude, jajaja. Es una broma. Soy yo siempre. El trabajo de un político es estar en contacto con las personas y usamos los medios masivos pero también las tecnologías más recientes, como el Twitter, Facebook y en general las redes sociales. Yo últimamente estoy tomando contacto a través del Twitter porque me parece que si bien no va a las mayorías, no es masivo, sí encontramos a líderes de opinión. En el Twitter hago una comunicación caricaturesca, como lo digo en mi hoja de vida (se refiere a la ‘bio’) donde dice que “Fabiola Morales opina, informa y caricaturiza”. En ese sentido soy absolutamente honesta y transparente. Eso hago en el Twitter y lo digo. Para mí que uso el estilo caricaturesco e irónico es ideal, porque por esos 140 caracteres que tiene son el equivalente al trazo en la caricatura. La caricatura es un trazo y no todos entienden lo que quiere decir. En ese sentido también es un respeto por el público porque no le estoy diciendo lo que debe pensar o hacer, solo les doy un trazo. Muchos interpretan lo contrario a lo que yo quiero opinar.

(Habla de corrido, sin parar. Da la impresión de que podría seguir hablando por horas. Toma aire y aprovechamos para seguir preguntándole)

¿Entonces su imagen en Twitter no tiene nada que ver con la que proyecta en el Congreso?
No, cualquiera con dos dedos de frente sabe leer que es un mensaje caricaturesco y el mensaje no significa necesariamente que el autor tenga determinadas características. En el Perú hemos tenido pocos caricaturistas que escriban caricaturas, tenemos varios que dibujan, pero pocos que escriban. Yo entiendo que la gente en el Perú no está preparada para leer ese mensaje. Hay que irle enseñando porque la gente debe dominar todo tipo de mensaje. Por qué para opinar siempre vamos a ser tristes o amargos. Para opinar también hay que ponerle un sentido del humor, sarcasmo o caricatura. Eso hace pensar a la gente.

Pero esos líderes de opinión que menciona escriben cosas negativas sobre usted en sus cuentas y arrastran a la gente. ¿Es consciente de eso?
Sí, pero entiendo que eso lo hacen porque no piensan y porque se dejan arrastrar por otras opiniones. Yo sí creo que lo voy a conseguir, y espero que así sea, que la gente opine pensando, porque es fácil que alguien diga que yo he dicho “X” cuando he dicho “Z” y, a su vez, esos repiten “sí ha dicho X” simplemente por repetir, pero ni siquiera leen lo que he dicho. Yo quisiera saber dónde he ofendido a alguien, dónde he utilizado una mala palabra. En ningún lado.

¿Lo dice por el caso Bruce?
Acá no hay ningún ‘caso Bruce’. Acá hay muchos casos, está Javier Diez Canseco, Susana Villarán, mucha gente. El Comercio ha sacado una página recordando cómo en la época de Vivanco había este tipo de versos que uno se decía al otro, con mucha más especificidad, mucho más floridos.

¿Y en el caso del mensaje en el que habló sobre Carlos Bruce se le pasó la mano?
No, el mensaje sobre Bruce sí me llamó la atención. Porque, lo digo con toda sinceridad, aquí entre nos, no lo dije con mala intención. ¿Qué pasó con Bruce? A Bruce lo desaparecieron. Resulta que estaba discutiendo conmigo y en un momento lo sacan. Entonces dije, “está guardado en un clóset, en Punta Sal, o en el Melody?”. ¿Por qué no se fijaron en lo que dije sobre Punta Sal o sobre el Melody? Uno se cogió del ‘clóset’ y el otro repitió y otro repitió y otro repitió.

Y se hizo una bola a pesar de que usted dice que puede tener su Twitter controlado…
Nada de controlado, que viva la libertad de expresión, yo me corto las venas antes de estar en contra de la libertad de expresión…

No me refería a ese tipo de control… [sino al control que quiere tener sobre su mensaje en el Twitter]
Pero a la libertad de expresión hay que dársela a todos, y yo también la defiendo para mí. Por qué sí los demás quieren tener libertad de expresión pero yo no.

¿Se divierte cuando se pelea en el Twitter con otros políticos?
Yo jamás me peleo. Se pelean conmigo que es otra cosa. En este caso por qué no cogieron el término ‘Punta Sal’. Yo qué culpa tengo de que de ese trazo hayan cogido eso. Mis amigos gay de Piura, Toño Lira y compañía, se reunieron en el 2006 en una Asamblea y decidieron darme el voto a mí porque supuestamente Ollanta Humala los estaba persiguiendo. Tengo muchísimos amigos gay, a los que quiero mucho, pero me presentan de otra manera y me quieren hacer quedar mal. Frente a eso uno se mata de la risa, la vida no puede ser un drama.

Entonces sí se divierte…
Absolutamente, no sabes cómo.

¿Lee los comentarios sobre usted?
Ah no, los comentarios negativos normalmente no los leo, la vida es una y hay que gozarla. No te pases pues. Te puedo regalar un libro mío que se llama, “El recurso del humor en el periodismo de opinión”, que tiene como 500 páginas, donde hablo del humor, la sátira, sus usos. Acá hay una falta de cultura caricaturesca, satírica, es un estilo para gente inteligente, para gente que quiere ser pensante. Ése es el estilo que voy a utilizar, la libertad es la libertad.

¿Las reacciones de la gente no le han hecho pensar en cambiar su estilo?
No no no no, las reacciones de la gente son 5 de los 2 mil y tantos seguidores que tengo. Y además muchísima gente me dice personalmente cosas positivas. La vida es mucho más amplia, y lo importante es lo que uno trabaja en el Congreso, las leyes que saca y el contacto con la población.

Algunos la consideran incluso ‘el troll de Toledo’…
¿Y qué cosa es un troll?

Son los usuarios que solo se dedican a molestar, a provocar…
Ni siquiera sé lo que significa, entonces cómo lo voy a ser… pero es lógico que cuando estás en una contienda electoral uno defienda su espacio. No me vas a decir que Juan Sheput, a quien digo ‘amarguito de angostura’ no es un ‘troll’ de Castañeda. Y qué novedad es esa. A los que son de Toledo les molestaré, porque nunca estaré a favor de él. A los que son de PPK, a quien le digo ‘el flautista’ aunque él dice ser un perro de no sé qué, también les molestará, y así. ¿Qué quieres que te diga?, es normal, natural.

Pero el Jurado Nacional de Elecciones ha pedido a los candidatos que no se ataquen en el Twitter. ¿Lo va a hacer?
Yo creo que se deben moderar los ataques en todo ámbito, pero yo no estoy atacando a nadie. Al contrario, yo les estoy tomando el pelo, tomar el pelo no es atacar. Ahora, si no tienen humor qué voy a hacer. Que se tomen una pastillita de la alegría.

¿Ha pensado cambiar un poco su estilo y dedicar su Twitter a presentar propuestas?
Yo soy quien soy y no me parezco a nadie, jajaja.

Este intercambio de mensajes que pueden llegar a ser candentes también los lleva al terreno personal. ¿Es decir cuando tiene a Juan Sheput o Javier Diez Canseco enfrente también se dicen lo mismo?
Yo he estado conversando temprano con Juan Sheput y se ha matado de risa conmigo. El problema es que no sabemos leer los niveles del lenguaje. Es por eso que la gente se cree lo que ve en las novelas. Yo estoy en el ámbito del metalenguaje y la estilística.

—previa explicación— ¿Le haría un #FF a Toledo, PPK…?
Ah, se lo voy a hacer a todos, no sabía que existía… pero claro, que los lean…

¿No le ha recomendado a su candidato Luis Castañeda que tenga una presencia activa en las redes sociales?
Nooo, cada uno es como es… No soy su asesora. A mí en la vida me ha ido bien, entonces espero que en el Twitter no me vaya mal a las finales, jajaja. Tengo 2077, en la mañana creo que tenía 2060…

Se van y vienen sus seguidores…
Nooo, no se van y vienen, ahí están, puedo probar que cada día es uno más, dos más, no se van.

¿Los analiza…?
Voy a prometer una cosa. Una vez que termine esta campaña voy a hacer un libro de cómo ha sido el uso de esta herramienta en esta campaña, porque al fin y al cabo yo soy académica y quiero investigar, sacar conclusiones y quiero publicar un libro. Tengo cinco libros escritos sobre temas de humor en la política.

¿Usted sería nuestra caricaturista virtual?
Pero caricaturista que no dibuja, sino que escribe caricatura.

¿Carlos Raffo está por ahí también?
A Carlos Raffo le falta bastante, por eso se ha puesto a cantar. Le voy a mandar mi libro lógicamente cuando acabe, para que aprenda.