García Belaunde sobre Caso Urtecho: “No hay control de gastos del Congreso”

Ante los excesivos gastos del solidario y otros casos, el legislador propuso delegar la administración financiera del Parlamento a una gerencia general que no sea política

El legislador acciopopulista Víctor Andrés García Belaunde opinó que la Oficialía Mayor no debe administrar las finanzas del Congreso luego de que se revelara que contrató a empresas fantasmas para actividades de algunos de sus colegas.

“Cuando fui candidato a la Presidencia del Congreso hace unos años, propuse dividir el Parlamento en dos autoridades, el oficial mayor, que se debe encargar solamente de asuntos legislativos, y un gerente general (…) Actualmente, el oficial mayor se convierte en gerente general y no es economista ni contador, es un abogado experto en temas parlamentarios”, dijo.

En diálogo con Canal N, García Belaunde agregó que todos los años hay cambios de Mesa Directiva, pero se mantiene la burocracia “que finalmente es la dueña de todo y solamente le informan al presidente del Congreso lo que quieren”.

En esa línea, indicó que se requiere tener un gerente general, que instaure una política de transparencia de gastos.

Además, el acciopopulista pidió una auditoria internacional en el Congreso, porque “no existe control” del dinero que gastan.

“CUERDAS SEPARADAS”
Por su parte, el vocero fujimorista, Julio Gagó, coincidió con su colega e indicó que el manejo político y la administración del Parlamento deben ir en “cuerdas separadas”. “Se debe averiguar quién pasó esas facturas (de empresas fantasmas). ¿Cómo se puede trabajar con gente que acepta documentos falsos de un congresista?”, agregó.

Para concluir, exhortó al presidente del Congreso, Fredy Otárola, “tener los pantalones para evitar que sigan robando a la institución”.

Las declaraciones de García Belaunde y Gagó se dan en marco a la investigación contra el legislador Michael Urtecho, quien contrató empresas fantasmas para brindar servicios de catering al Parlamento. Además, el área administrativa del Congreso pagó a las referidas compañías para las actividades de otros legisladores.