García pide no ser considerado agraviado en caso de ‘chuponeo’

Sin embargo, deberá acudir al juicio como testigo para aclarar su relación con directivo de BTR

García pide no ser considerado agraviado en caso de ‘chuponeo’

Por segunda vez el ex presidente de la República Alan García Pérez no asistió a la citación de la Segunda Sala Penal para Reos en Cárcel para dar su declaración en calidad de agraviado en el juicio oral del Caso BTR. En el escrito presentado por su abogado, pidió al tribunal no ser considerado parte agraviada en este proceso.

En la anterior oportunidad justificó su inasistencia porque tenía otra diligencia por el caso de la matanza de El Frontón. No se sabe si la sala volverá a citarlo como agraviado, pero el ex jefe del Estado de todas maneras deberá acudir como testigo para aclarar su relación con Elías Ponce Feijoo, ex gerente de la empresa BTR.

Justamente este procesado, al ser consultado sobre la decisión del líder aprista de no asistir, comentó que su presencia “era importante” para el esclarecimiento de los hechos y que debería acudir “por el bien de todo el proceso”. Descartó que García no se haya apersonado por miedo.

El ex mandatario no fue el único agraviado que no se presentó en la audiencia de ayer. Tampoco asistieron el empresario Baruch Ivcher, el ex canciller José Antonio García Belaunde, el empresario Genaro Delgado Parker y el ex congresista Rolando Sousa.

TUVO REUNIONES CON PONCE
El ex presidente del Gobierno Regional del Callao Álex Kouri reconoció el audio y la transcripción de una conversación telefónica suya que fue interceptada posiblemente en el 2000.

Durante su declaración como agraviado, el también ex burgomaestre del Callao admitió que conoció al procesado Ponce en el 2002 y que tuvo varios encuentros con él en reuniones protocolares, pero negó que hubiera amistad entre ellos. Sin embargo, cuando la prensa preguntó a Ponce si era amigo de Kouri, el ex marino respondió: “¡Pero por supuesto!”.

Kouri también reconoció que cuando era presidente del Gobierno Regional del Callo, este organismo contrató a la empresa BTR para realizar una auditoría de sus comunicaciones.

En la audiencia se abrió un sobre lacrado que contenía la transcripción de otra conversación ‘chuponeada’ a Kouri en el 2000. Este dijo que reconocía algunos pasajes, pero que no estaba en condiciones de asegurar que todo lo consignado en la transcripción fuera textual.