Gobierno no dialogará con mineros que rechacen proceso de formalización

Tras las protestas en Madre de Dios, primer ministro, Juan Jiménez, remarcó que la policía tiene orden de arrestar a quienes incurran en bloqueo de carreteras y actos de violencia

El primer ministro, Juan Jiménez Mayor, remarcó que el Gobierno no dialogará con los mineros contrarios al proceso de formalización y que, según anotó, “distorsionan el modelo económico del país”. Ello, luego de las marchas y bloqueos de carreteras que realizaron los mineros ilegales hoy en Madre de Dios y algunos sectores de Cusco e Ica.

“El Gobierno está abierto a dialogar con aquellos gremios que apuestan por la minería responsable, que apuestan por formalizar sus actividades económicas. No así con quienes están con el lado ilegal o fuera de la ley. El Gobierno rechaza a aquellos sectores que generan voces de violencia”, puntualizó.

Jiménez indicó además que la Policía tiene orden de detener a quienes, como parte de sus manifestaciones, bloqueen carreteras e incurran en otros actos de violencia. “No vamos a permitirlo, vamos a detener a esas personas en flagrante delito”, advirtió.

Asimismo, negó que el proceso de formalización impulsado por el Estado sea un fracaso pues “venimos trabajando con miles de mineros y organizaciones responsables”.

ARRESTO DOMICILIARIO
De otro lado, Jiménez descartó la propuesta de legisladores de Fuerza Popular para que el ex mandatario Alberto Fujimori cumpla su condena bajo arresto domiciliario y con grillete electrónico.

Indicó que “mientras no tengamos el modelo aplicado para todos, no se aplicará para nadie”. “Esa ley requiere una serie de ajustes. No solo es un tema normativo, sino que requiere aplicarla con la infraestructura que genere esa posibilidad, que en este momento no la tenernos. Eso está en un estudio técnico”, argumentó el premier.

De otro lado, calificó como “obsceno” que las joyas del ex asesor presidencial del régimen fujimorista, Vladimiro Montesinos (recientemente entregadas al Estado para ser subastadas) sean equivalentes a ocho kilos de oro macizo.

“Es obsceno que la delincuencia se haya apoderado de esta manera de los bienes públicos. Claramente se ha lavado dinero del Estado, porque el dinero que se robó se lavaba a través de la compra de joyas y esto debe llamarnos al rechazo para que no se repita más”, expresó.

Jiménez recordó que, de acuerdo con una ley dada en el actual gobierno, todos los bienes incautados por delitos perpetrados contra el Estado, servirán de manera exclusiva para luchar contra ese delito.