Junta de Fiscales Supremos elegirá al sucesor de Gladys Echaíz

Titular del Ministerio Público y los magistrados Pedro Chávarry y Carlos Ramos decidirán entre Pablo Sánchez Velarde y José Peláez

Junta de Fiscales Supremos elegirá al sucesor de Gladys Echaíz

“Yo coordiné el sistema anticorrupción”
PABLO SÁNCHEZ VELARDE. FISCAL SUPREMO PENAL
Usted es candidato para ser fiscal de la Nación. ¿Cómo llegó al Ministerio Público?
Ingresé a la fiscalía muy joven, en 1981. Fui asistente de la función fiscal, secretario de la fiscalía suprema penal, fiscal adjunto superior y provincial provisional. En 1988 viajé a estudiar a Alemania y un año después hice lo propio en España. En 1994 regresé al Perú y fui nombrado en una fiscalía superior penal. En el 2000, tras la difusión del video Kouri-Montesinos, la entonces fiscal de la Nación Nelly Calderón me convocó para integrar el sistema de fiscalías anticorrupción. Desde marzo del 2001 asumo como coordinador de aquel subsistema y de los casos de colaboración eficaz que se originaron en esa época.

¿Qué labor cumplió esos años?
Elaboré decenas de acusaciones y participé en el primer juicio oral anticorrupción contra Montesinos. Luego fui fiscal en las audiencias del caso de la prensa ‘chicha’, del tráfico de armas a las FARC y del grupo Colina por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta. Incluso me tocó la triste tarea de acusar al futbolista Héctor Chumpitaz en el mismo juicio con el ex primer ministro Juan Carlos Hurtado Miller [quien ayer se entregó a la justicia luego de 10 años como no habido]. En aquella gestión además rescatamos millonarias sumas de dinero del extranjero. Fue una gestión interesante y de preocupación por el esclarecimiento de los casos de corrupción. Todo eso se logró con el apoyo de los fiscales superiores y provinciales, como el caso de la fallecida Cecilia Magallanes. En resumen, fue importante servir a la justicia.

¿Qué hizo luego de dejar el cargo de fiscal superior en el 2005?
Postulé a la fiscalía suprema y el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) me eligió.

¿Qué perfil debe tener un fiscal?
Creo que hay dos perfiles que se complementan. El perfil del fiscal que estudia el caso desde su despacho y otro que se pone en evidencia cuando le toca demostrar sus conocimientos en el juicio. Lo ideal es el equilibrio. Nosotros en el Ministerio Público tenemos un documento que se llama el perfil del fiscal. Allí están los valores que debe tener cada uno de nosotros: la defensa de la legalidad, honestidad, autonomía e independencia en decisiones fiscales, la imparcialidad y la capacitación en el conocimiento jurídico. Creo que en los últimos años la fiscalía que dirige Gladys Echaíz Ramos se ha ganado un espacio en la conciencia ciudadana. Ahora queda consolidar la lucha contra la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo.

Precisamente, la fiscalía tiene tres subsistemas: anticorrupción, contra el crimen organizado y de derechos humanos. ¿Cómo mejorar estos subsistemas?
Depende de la investigación. Si el caso exige ser más escrupuloso, habrá que serlo; si exige ser más minucioso en la búsqueda de pruebas, así será; si exige la reserva, también será así. Hay que cuidar la prueba e investigar en los plazos preestablecidos, sin excederse, ya que justicia que demora apunta en contra de nosotros. Tampoco debemos olvidar a nuestros fiscales antidrogas de provincias. Un día están en Mazamari y al día siguiente en el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE).

Le pregunto lo anterior por el incidente que tuvo la fiscalía en el caso de ‘chuponeo’ de Business Track. ¿Cómo evalúa este caso y el proceso por los ‘petroaudios’?
Se responderá a las necesidades de justicia que se espera en ambos casos emblemáticos. Se resolverán prontamente y existirá transparencia en las decisiones. Felizmente los juicios son públicos y se transmiten en los medios.

Usted fue cuestionado por el dictamen que emitió en la sentencia del Caso Barrios Altos-La Cantuta. ¿Qué pasó?
Luego de dictarse la sentencia de 25 años contra Alberto Fujimori por delitos de lesa humanidad y secuestro, el caso vino a mi fiscalía. En ese momento yo discrepé en un extremo del fallo, que no tenía que ver con los casos de lesa humanidad. Mi discrepancia fue técnica en el tema del secuestro a raíz del autogolpe de 1992. Yo opiné que no era secuestro agravado sino simple. Eso fue todo, al final confirmé la condena. Además tengo una posición sentada en esos temas. Los procesos por derechos humanos son imprescriptibles, lo cual debe extenderse a los casos de corrupción.

¿Cómo luchar contra el narcotráfico desde la fiscalía?
Se tiene que trabajar desde las líneas preventiva y represiva. La primera comprende el control del comercio de insumos químicos, ya que sin insumos no hay droga, y la segunda puede ser la lucha contra el lavado de dinero que aquí hemos trabajado con un buen equipo. Solo necesitamos más peritos.

¿Tiene alguna sanción en el órgano de control o en el CNM?
Estamos expuestos a denuncias y quejas. Me han impuesto hábeas corpus y acciones de amparo, pero nunca han prosperado porque la razón está de mi lado. Tengo 30 años en la fiscalía. He trabajado la mitad de mi vida en esta institución. Sé que estoy de paso, pero quiero consolidar al Ministerio Público. Yo tengo la camiseta de la fiscalía y nunca la he cambiado.
ÓSCAR CASTILLA C.

“Fue un gran reto acusar a Fujimori”
JOSÉ ANTONIO PELÁEZ BARDALES. FISCAL SUPREMO TITULAR
Trabaja en el Ministerio Público desde 1981, aunque estuvo alejado unos años cuando fue sacado por la fiscal Blanca Nélida Colán durante el fujimorismo. Postuló al Congreso por Solidaridad Nacional en el 2001, luego se reincorporó a la fiscalía y es fiscal supremo titular desde el 2007. Ha participado en numerosos casos, pero el más emblemático fue el proceso contra Alberto Fujimori, en el que dirigió el equipo que se encargó de la acusación.

¿Por qué quiere ser fiscal de la Nación?
Creo que tengo la suficiente capacidad para continuar la buena gestión que han realizado las dos últimas fiscales de la Nación. Nelly Calderón estableció un sistema anticorrupción que funcionó bien y Gladys Echaíz también ha hecho una buena labor y quisiera continuarla, por ejemplo en la prevención y en seguir trabajando con fiscales escolares y las pandillas juveniles. También estableceré contacto con las instituciones que ven el manejo de los insumos para las drogas a fin de controlar este problema.

¿Qué acción inmediata tomaría?
Es necesario hacer un minucioso control de la marcha del nuevo Código Procesal Penal, para ello pienso hacer audiencias públicas como El Comercio para que la ciudadanía opine cómo ve la marcha del nuevo código, cómo trabajan los fiscales.

¿Cuál es su evaluación de la implementación del nuevo código? En Trujillo dicen que está ayudando a que la delincuencia crezca.
La policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial sostienen que el balance es positivo, pues, según las estadísticas, hay celeridad en los procesos y hay mecanismos para que solo los casos más importantes y sensibles lleguen a juicio oral. Obviamente se necesitan ajustes, a un delincuente prontuariado no se le puede dar el mismo tratamiento y todas las garantías que a uno primerizo, eso ya los están entendiendo los fiscales.

¿Cómo enfrentará la corrupción en el interior del Ministerio Público?
Aquí también existe corrupción, pero estamos luchando contra ella. El fiscal Carlos Ramos, que está a cargo de Control Interno, lleva a cabo una labor efectiva, hay que robustecer su trabajo. Cada vez que se ha presentado un caso concreto hemos sido muy drásticos y lo seguiremos siendo.

¿Qué otro problema aqueja al Ministerio Público?
Otro problema es el recorte del presupuesto. Nos han recortado el 15% y eso afecta el buen funcionamiento de la institución.

Se le achaca tener un corazoncito aprista.
Eso fue a raíz del caso de una congresista aprista en que me pronuncié por su archivamiento porque la única prueba era un audio inaudible y la duda favorecía a la procesada. Yo he visto casos de apristas, pepecitas y nadie me ha llamado para nada. Yo soy totalmente independiente.

¿Garantiza que si es elegido y le toca ver casos de dirigentes apristas no los favorecerá?
No habrá ningún beneficio en absoluto, lo garantizo. Además, los casos que ven las fiscalías provinciales y superiores se manejan con total autonomía, yo no llamaré a nadie para recomendar nada.

Si la investigación abierta al congresista Del Castillo no lo llega a resolver la fiscal Echaíz, ¿cómo lo verá usted?
Espero que la doctora Echaíz lo termine, pero si no es así y el caso llega a mis manos lo veré como cualquier otro caso, con imparcialidad.

¿Qué significó haber dirigido la acusación en el proceso contra el ex presidente Fujimori?
Fue un enorme reto que asumí con gran responsabilidad junto al doctor Avelino Guillén. Salimos airosos.

Fujimori ha presentado un hábeas corpus al Tribunal Constitucional, ¿hay posibilidad de que se anule la sentencia?
Ese recurso cuestiona la composición de la sala que en segunda instancia confirmó la sentencia que emitió la sala de César San Martín. No hay peligro de que se pueda revertir la sentencia porque existe gran cantidad de material probatorio e indiciario de la culpabilidad de Fujimori.

¿Cuál sería su relación con un eventual gobierno de la hija de quien usted fue acusador?
El ministerio es un ente autónomo y las relaciones con los otros poderes son de respeto. No nos sentimos ni preocupados ni temerosos.

En un gobierno humalista o fujimorista, ¿puede garantizar que no se afectará la autonomía del Ministerio Público?
Nosotros rechazaríamos de manera rotunda cual pretensión o intervención del Gobierno en el Ministerio Público.

¿Cuál sería la relación con el Poder Judicial y el Tribunal Constitucional? ¿Descarta los enfrentamientos que se han visto?
No se verá eso. Si las instituciones conservan su autonomía, todo será un balance de poderes. Con respeto y coordinación con esas instituciones, se hará un trabajo conjunto.
MARIO MEJÍA HUARACA