Malos elementos de la Marina habrían adquirido equipos de 'chuponeo'

El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, dijo que la llegada de equipos se produjo durante el gobierno de Alberto Fujimori

El ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, denunció que malos elementos de la Marina de Guerra del Perú habrían usado el nombre de esta institución para adquirir equipos de alta tecnología que servirían para interceptar comunicaciones telefónicas. En conferencia de prensa, el ministro aclaró que los dos equipos de interceptación telefónica Triggerfish 4080 traídos al Perú en el año 2000, nunca fueron destinados a la Marina de Guerra del Perú ni se pagó por estos. Flores-Aráoz informó que en esa irregular transacción existen tres personas involucradas y que usaron el prestigio de la Marina para importar este moderno equipo que serviría para las interceptaciones telefónicas. Mencionó que el capitán de fragata en situación de retiro, Carlos Tomasio, habría sido uno de los contactos con la empresa Harris para traer estos equipos especializados al país. "Tomasio fue el que tomó el nombre de la Marina para adquirir los equipos cuando estaba en la agregaduría naval en Estados Unidos; de repente movido por otras personas porque no creo que de su sueldo haya puesto 118 mil dólares. Pudiera ser que esto viniera de los servicios tenebrosos que ya sabemos que existían", indicó. Al respecto, dijo que esta institución castrense seguirá con sus investigaciones internas con el fin de encontrar algún tipo de irregularidades con anteriores pedidos de equipos para la Marina. Asimismo, dijo que el Ministerio Público le corresponde seguir con las denuncias contra las personas implicadas en estos actos irregulares. El titular de Defensa recordó que la llegada de los equipos de 'chuponeo' se produjo en el año 2000, cuando el país era gobernado por un régimen autoritario que permitía el uso irregular de dinero en el entonces Servicio de Inteligencia Nacional. "En junio del año 2000, en un gobierno autoritario y en donde sabíamos cómo era la disposición del dinero en el Servicio de Inteligencia y los nexos de esa entidad con malos elementos de los diferentes institutos (de las Fuerzas Armadas)", indicó.