Marcha de los Cuatro Suyos: la insurrección de los demócratas cumple 10 años

Un día como hoy, en el 2000, una muchedumbre que clamaba por recuperar la democracia tomó las calles de Lima. Esta multitudinaria movilización marcó una página de nuestra historia reciente

Marcha de los Cuatro Suyos: la insurrección de los demócratas cumple 10 años

Por Héctor Villalobos

La libertad se rebeló contra la tiranía un 28 de julio del 2000. Miles de peruanos llegados desde diversos puntos del país confluyeron en la capital con un objetivo en mente y una exhortación que era la de todo el Perú: recuperar la democracia usurpada por una dictadura. Aquella aguerrida jornada logró su objetivo y consiguió unir a los diversos sectores políticos. Sin embargo, la acción de aquellos que intentaron desprestigiarla dejó también un triste saldo: seis vigilantes muertos y la destrucción de la propiedad pública.

Alejandro Toledo: “Fuimos soldados de la democracia”
“Recuerdo bien el momento en que nació la Marcha de los Cuatro Suyos. Fue en el Bolívar, antes de salir al mitin, a fines de mayo del 2000. Ya habíamos anunciado el retiro de nuestra candidatura y el camino al fraude estaba trazado. ¿Aquí terminaba todo?, ¿debíamos aceptar el fraude electoral? Todo dependía de nosotros mismos. En el trayecto al balcón, encontré la respuesta a todas esas interrogantes.

-Los convoco a venir desde los confines del territorio, e iniciar juntos, la Marcha de los Cuatro Suyos en defensa de la democracia y contra el fraude electoral

La respuesta fue desbordante. Sintonizamos con la indignación del pueblo cansado de la dictadura. Surgimos del sueño justo de recuperar la democracia. Algo inédito empezó a nacer. Algo grande que hundía sus raíces en nuestra historia. La Marcha de los Cuatro Suyos movilizó al país. Marcó una página gloriosa en nuestra historia moderna. Y la llevamos grabada a fuego en nuestros corazones.

Fue una gesta heroica del pueblo peruano. En ella nos fortalecimos como soldados de la democracia. No nos detuvieron ni las bombas lacrimógenas ni las balas. Nuestros escudos fueron la verdad, la justicia y el espíritu guerrero de nuestro pueblo.

Diez años después, su legado continúa. La defensa de los derechos humanos de todos, la libertad de expresión, la independencia de los poderes y la unidad en la diversidad cultural. Compromiso, disciplina, fe en la acción. Ayer fue para recuperar la democracia. Hoy, para darle calidad a esa democracia. Desarrollar políticas públicas exitosas. Entregar resultados tangibles a todos los peruanos, especialmente a los más pobres. Profundizar gestión por resultados. Democracia e inversión con inclusión social; he ahí el sentido profundo de esta gesta. Para eso luchamos, para eso soñamos con los ojos abiertos”.

Jorge del Castillo: “La policía disparó al cuerpo”
“El día 28 fuimos al Congreso y acordamos salir todos juntos. Yo llevaba una máscara de gas que se la presté a Elvira de la Puente. Tuvimos el primer choque con la policía en la esquina de Nicolás de Piérola con Abancay. Se produjo una dispersión y terminamos en un colegio junto con Anel Townsend, creo que Carlos Ferrero y otros más. Cuando volvimos a salir, la policía estaba dispersando a la multitud, disparando lanzagranadas al cuerpo. Ahí me di cuenta de que un policía había caído al suelo y todos le cayeron encima. Yo acudí a rescatarlo. Puse mi brazo y me cayó un palazo. Mi reloj, que hasta ahora lo tengo, se detuvo a la hora del palazo: 2:10 p.m. Yo levanté al policía. Luego fuimos al cuartel de bomberos, donde unos tipos estaban arrojando piedras. Yo capturé al cabecilla, supongo que era uno de esos agentes de inteligencia. Días después los generales Walter Chacón [ministro del Interior] y Fernando Dianderas [director de la PNP] informaron que yo había atacado al policía. Un camarógrafo había grabado todo y yo mostré el video en el Congreso. Tiempo después, Chacón me pidió disculpas y me dijo que había sido sorprendido”.

Martha Chávez: “Faltó investigar los hechos”
Recuerdo los excesos de aquellos quienes decían tener principios, todos ellos encabezados por el señor [Alejandro] Toledo, quienes desafiaron la seguridad el día en que se inauguraba un mandato presidencial. Faltó investigar los hechos, hubo poco interés por encontrar lo que sucedió ahí, las muertes de personas inocentes en el Banco de la Nación. En lugar de investigar, borraron del mapa ese edificio. Se dedicaron a perseguir a otras personas, supuestamente bajo un legítimo interés de encontrar la verdad. Ese día tomamos precauciones para poder llegar a tiempo al Congreso, porque sabíamos que se preparaba eso. Los que marchaban en los Cuatro Suyos tenían máscaras de gas, nosotros no. Ese día no sufrimos ataques, pero vivimos una sensación de riesgo porque podían llegar a extremos”.

Xavier Barrón: “Marchamos con orgullo”
“El 18 de julio, en una asamblea de jubilados del Centro Nacional de Jubilados y Pensionistas del Perú acordamos participar en la marcha. Yo estuve encabezando dicha marcha. Gracias a una información de El Comercio que revelaba que, sospechosamente, en las zonas altoandinas todos los votos menos uno eran a favor de Fujimori, los jubilados decidimos protestar contra el fraude. Marchamos con orgullo y con una gran convicción, a pesar de que había miedo. Cuando llegamos a la plaza Grau había gente que nos estuvo provocando, insultando. En la marcha participó el jubilado más antiguo, al que le decían “El General”, quien entonces tenía 93 años”.


Tags relacionados

Marcha de los Cuatro Suyos