La Marina iba a comprar a Business Track “armamento y municiones no letales”

Documento se firmó días después de que estalló el Caso “Petroaudios”. El ministerio de Defensa considera que no hubo nada delictivo en el tema

*Por: Mario Mejía Huaraca* Ahora se sabe que la Marina de Guerra del Perú hizo tratos con la empresa investigada por “chuponeo” Business Track (BTR) 12 días después de que estallara el escándalo de los "petroaudios":http://www.elcomercio.com.pe/noticia/255140/hay-preocupacion-lentitud-caso-petroaudios_1 de los ahora procesados Rómulo León y Alberto Quimper. Se trata del Contrato 0090-2008 que la Dirección General de Capitanías y Guardacostas suscribió con la citada compañía el 17 de octubre del 2008 por un monto de S/.45.617,47 para adquirir “armamento y municiones no letales”. Este hecho está reconocido en el informe que el "Ministerio de Defensa":http://www.mindef.gob.pe/ entregó a la Fiscalía de la Nación referente a la investigación de la presunta adquisición de equipos de interceptación telefónica en la Marina. En ese documento, en que se asegura que la Marina no compró equipos de “chuponeo” ni tiene ninguno de ellos en su poder, se menciona que el aludido contrato era para adquirir cuatro pistolas de aire comprimido (Peperball Tac-700), mil cápsulas de polvo pimienta, mil cápsulas de pintura verde y cuatro proyectiles Paintball para entrenamiento, entre otros materiales destinados al trabajo de los guardacostas. En el informe también se dice que el contrato fue resuelto por el “incumplimiento de obligaciones por parte de esa empresa”. Se precisa que no se llegó a realizar ningún pago, pues Business Track no entregó a tiempo el material. Lo que llama la atención es que la carta en la que el director general de Capitanías y Guardacostas comunica a la empresa la resolución del contrato fue enviada el 9 de febrero del 2009, un mes después de que Elías Ponce Feijoo y sus coacusados de interceptación telefónica habían sido detenidos por la Dirandro. ¿Por qué el contrato se mantuvo en vigencia tanto tiempo cuando ya todos sabían que "Business Track":http://www.elcomercio.com.pe/ediciononline/html/2009-01-08/la-empresa-vinculada-chuponeo-ofrece-servicios-seguridad-comunicaciones-privados.html estaba implicada en el presunto “chuponeo”? “Los contratos no se resuelven así porque me da la gana, todo tiene un procedimiento”, indicó el ministro de Defensa, Ántero-Flores-Aráoz, quien se excusó de no poder dar más detalles sobre el tema porque estaba fuera de su oficina y no tenía el informe. También llama la atención que en el documento se diga que el rubro principal de negocio de Business Track es “asesoramiento empresarial”. En las conclusiones se afirma que “no se evidencian indicios de algún hecho delictivo en el proceso de adquisición”. *MARINOS CLAVES* El informe del Ministerio de Defensa también revela que en junio del 2000 llegaron de EE.UU. dos equipos Triggerfish 4080 que fueron entregados al técnico Pedro Marín Chávez de la Dirección de Inteligencia de la Marina. Según la documentación de esos equipos —que podrían haber sido destinados a interceptaciones—, el contacto era José Luis Guevara, oficial de la Dirección de Inteligencia de la Marina. El fiscal Walter Milla ha pedido a la jueza que ve el proceso judicial de Business Track que cite a estos dos marinos en situación de retiro. “Son claves para averiguar cuál fue el destino de esos equipos y qué uso se les dio”, dijo. *Implicados serán confrontados* 1. El marino Martín Fernández Virhuez se confrontará con Elías Ponce Feijoo, gerente general de Business Track, el 18 de marzo. El primero admite haber “chuponeado” por encargo de Ponce, pero este lo niega. 2. Fernández Virhuez también tendrá un careo con Carlos Tomasio. Esa diligencia fue programada para el 19 de marzo en el penal Castro Castro. 3. Fernández además será confrontado con Giselle Giannotti el 20 de marzo y con el técnico Pablo Martell Espinoza el 23 de marzo. 4. El Poder Judicial dispuso que desde hoy hasta el 29 de mayo el despacho de la jueza Martínez no recibirá denuncias ni trámites de hábeas corpus para que pueda concentrarse en el caso del “chuponeo”.