Ministro de Defensa admite que FF.AA. no conocían la zona donde Vilca se perdió

Aseguró que renuncia sería hacerle el juego a Sendero Luminoso y que en el lugar del ministro del Interior no hubiera viajado a Colombia cuando hallaron a Vilca

Ministro de Defensa admite que FF.AA. no conocían la zona donde Vilca se perdió

En entrevista con El Comercio, el ministro de Defensa, Alberto Otárola, ensayó una autocrítica por el fracaso que ha supuesto la Operación Libertad, ejecutada en la provincia cusqueña de Kiteni tras el secuestro de 36 empleados del proyecto Camisea, hace ya casi un mes.

Tras reiterar que el padre del suboficial PNP César Vilca “estaba en coordinación con el comando unificado” cuando se internó en la selva por su hijo, señaló que “la imagen del padre regresando con el cadáver de su hijo impactó desde el presidente de la República hasta el último de los ciudadanos”.

En tal sentido, aceptó Otárola que las FF.AA. “no conocen el terreno”: “El escenario de La Convención no es el escenario del VRAE y desde el 12 de abril del 2012 cuando Echarate es declarado en estado de emergencia, las FF.AA. asumen el control. Es injusto pedir que las FF.AA. resuelvan un problema en poco más de un mes y en una situación con 36 rehenes y actuando en un terreno que no conocen y que estaba minado”.

El ministro aseguró compartir la indignación de la opinión pública por cómo terminó la operación y apuntó a una falla en la “comunicación oportuna y adecuada a la población”: “Por ejemplo que el VRAE no es La Convención. Las FF.AA. ingresan a La Convención recién el 12 de abril. No se me pida a mí la responsabilidad por un área que no me corresponde”.

La falta de equipamiento, de medios aéreos, el escaso presupuesto para el combustible, la falta de entrenamiento, de estructura inadecuada del comando e inteligencia en el suelo fueron las principales falencias que acusó en FF.AA.: “Si a eso le quiere agregar el apellido del gobierno de García, agrégueselo”.

Otárola indicó que el comando unificado en el VRAE encargará la inteligencia a la policía, las operaciones a los militares y una unidad de asuntos civiles para otros aspectos del desarrollo de la zona.

No piensa renunciar, pues considera que ello es hacerle el juego a los senderistas: “El gobierno no le va a dar otro triunfo a estos delincuentes terroristas y eso haríamos si ponemos la cabeza de los ministros en bandeja de plata”.

Sin embargo, dice que asistirá al Congreso a recobrar la confianza que se le ha perdido: “Quizás debí haberme reunido con los voceros de los partidos. Ellos expresan la representación nacional y el Congreso es para debatir. No me siento ofendido ni agraviado”.

Finalmente, sobre el también cuestionado ministro del Interior, Daniel Lozada, dijo: “Yo no hubiera viajado a Colombia y hubiera guardado respetuoso silencio en el entierro (de Vilca)”.