Nancy Obregón afirma desde prisión que su delito fue confiar en el nacionalismo

Se confesó decepcionada de Humala “estuve muy involucrada para que este señor esté donde esté”

Nancy Obregón afirma desde prisión que su delito fue confiar en el nacionalismo

Nancy Obregón habló desde la prisión. A través de las redes sociales se hizo pública una comunicación que escribió la ex parlamentaria el 28 de julio, donde afirma que tuvo tiempo de escuchar brevemente el mensaje a la nación del presidente Ollanta Humala. “La verdad, me decepcionó, ya que estuve muy involucrada para que este señor esté donde está”, escribió Obregón.

Según ella, tuvo que sacrificar a su familia y dejó de ver a sus hijos “por dedicarme a levantar el proyecto nacionalista, el cual me motivaba a querer construir un país con más justicia e igualdad para todos los peruanos, en especial a mi gremio, el campesinado cocalero. Lamentablemente vi día a día cómo ese proyecto se iba desmoronando, para dar lugar a otros intereses; principalmente al de los negocios, al cual me opuse desde un inicio, es así que ahora me encuentro aquí entre rejas”.

SE CULPA DE HABER CONFIADO EN EL NACIONALISMO
Obregón, quien al parecer desde su encierro se mantiene informada del acontecer político, sostiene que Kenji Fujimori, Alan García y Alejandro Toledo “con clarísimas pruebas de su participación en hechos delictivos, vienen siendo parte de este gobierno, hecho probado con la “repartija” que unos audios pusieron al descubierto”.

La ex parlamentaria que se declara “perseguida”, dice entender que sea un “elemento incómodo permanente”. Sin embargo afirma “lo que no entiendo es cómo en la bajeza se pueda permitir el sembrado de pruebas, como el arma y la droga “encontrada” en la vivienda de una de mis hermanas, pero es de esperarse del lamentable actuar de la policía nacional, que impunemente se jactaban de los ascensos que iban a recibir después de su “impecable operativo”

Según Obregón, “la historia se encargará de condenar a los verdaderos culpables de que el Perú “sea esa lágrima en América Latina, de verdaderos criminales que gozan de impunidad”.

Se culpa de haber confiado en el proyecto nacionalista , “que pensé aún más con el juramento de Humala por el espíritu de la Constitución de 1979. Soy culpable de no haberme retirado a tiempo. Seguramente ese es mi delito”.