Policías quebraron imperio de terror y droga de ‘Artemio’ tras 6 años de lucha

Aportaron pruebas para que EE.UU. incluyera al cabecilla en lista antidrogas. Efectivos fueron amenazados tras grabar con cámara oculta a subversivo

Policías quebraron imperio de terror y droga de ‘Artemio’ tras 6 años de lucha

ÓSCAR CASTILLA
Unidad de Investigación de El Comercio

Las leyendas en los predios de inteligencia se escriben en el anonimato. Sin embargo, la captura de ‘Artemio’, el último cabecilla senderista en el valle cocalero del Alto Huallaga, permite conocer ahora la historia de esta victoria. La protagonizaron miembros de uno de los departamentos de la División de Investigaciones Especiales de la Dirección Antidrogas (Dirandro). Se habla de ocho, como también de diez y hasta veinte policías. Su número es un secreto, pero sí se ha revelado la identidad de sus dos jefes: los mayores PNP Harvey Colchado Huamaní y Walter Lozano Pajuelo.

Todo empezó en el 2006, cuando este equipo de inteligencia fue destacado al Huallaga. Dichos oficiales arribaron a Tingo María con los apelativos que hasta hoy mantienen, ‘Rene’ (Harvey Colchado) y ‘Bica’ (Walter Lozano). Entonces ‘Artemio’ tenía militantes de peso y su bastión más fuerte era Aucayacu, además del Monzón, donde cobraban cupos a empresas de diferentes rubros. Su zona de influencia llegaba hasta Aguaytía (camino a Pucallpa), mientras que preparaban acciones para ingresar a Huánuco.

Tiempo después llegó a este grupo un contingente de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). ‘Bica’ había sido asignado a esta unidad luego de la operación que abatió a ‘Clay’ (el principal mando de ‘Artemio’ desde los 80). ‘René’ empezaba a desentrañar la clandestina red de apoyos, militantes y mandos que el jefe senderista había forjado en años. En esas mismas labores andaba otro equipo de la Policía Antiterrorista que el 2007 remeció el valle con la operación que acabó con la vida de ‘JL’ (lugarteniente de ‘Artemio’). Eran tiempos de competencia entre los cuerpos policiales.

Con el tiempo y los cambios en la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), el liderazgo se encomendó a la Dirandro. Desde ese momento, la facción de ‘Artemio’ fue desarticulada. La última acción senderista de gran escala ocurrió a fines del 2008, cerca de Tingo María, cuando emboscaron un convoy y asesinaron a cinco policías. Los meses siguientes fueron negativos para ‘Artemio’, que perdió a ‘Piero’, abatido por un colaborador del Ejército. Además, la policía barrió a los sicarios senderistas en los centros urbanos del Huallaga y cortó los cupos que ‘Artemio’ recibía de las mafias de Aucayacu y del Monzón.

En aquella época, ambos oficiales se negaban a creer que ‘Artemio’ participara directamente en el negocio de la droga con pozas de maceración y campos de cultivos de coca incluidos. Entre el 2009 y el 2010, años claves para la captura del terrorista, descubrirían lo contrario.

En esos años, la División de Investigaciones Especiales mantuvo perfil bajo en sus operaciones de captación de informantes (colaboradores eficaces, testigos protegidos y agentes encubiertos y especiales) dentro de la operación Eclipse. Todos ellos proporcionaron las pistas suficientes para descubrir que el gremio cocalero fue creado por ‘Artemio’, quien además tenía bajo su mando a alcaldes de la zona. En el 2009 se inauguró Constelación, programa de ‘chuponeo’ legal entregado por la DEA a la Dirandro.

EN LA LISTA NEGRA
Todas estas herramientas de inteligencia permitieron concluir que ‘Artemio’ y sus principales mandos producían cocaína, la misma que era sacada del Huallaga por sus socios narcotraficantes rumbo al extranjero. Las evidencias fueron entregadas a los agentes DEA en Lima, con lo que se concretó un hecho inédito hasta ahora, que un cabecilla de SL fuera incluido en la lista negra de narcotraficantes del Departamento de Estado de EE.UU.

A inicios del 2010 se emitió un aviso mundial con la foto del líder senderista. Pero esta no fue la única estocada. Meses después, un ex apoyo de ‘Artemio’ lo grabó con una microcámara. Esto motivó la ira del subversivo, bien conocida en el Huallaga por los cientos de asesinatos que ordenó durante su imperio de terror. Su reacción, en mayo del 2011, fue distribuir volantes en que pedía las cabezas de “‘Bica’ y ‘Rene’, sirvientes de los yanquis”.

‘Artemio’, por medio de sus cientos de informantes en el valle, ya sabía quiénes eran los oficiales que lo perseguían desde el 2006. Durante años el cabecilla senderista había creído que la Policía Antiterrorista lo tenía en la mira. Se equivocó. Esto recién lo reconoció en la base antidrogas de Santa Lucía, el domingo, tras su captura, cuando se encontró cara a cara con sus captores del grupo de la Dirandro. Una de las fiscales supraprovinciales que presenció la escena contó a este Diario los detalles del encuentro.

“Señor, somos los mayores PNP Walter Lozano y Harvey Colchado”, dijo ‘Bica’. ‘Artemio’, luego de escuchar esto, comenzó a lanzar proclamas y loas a la llamada guerra popular de Sendero. Esta actitud motivó que ‘Bica’ le increpara que el asesinato de civiles en el Huallaga no representaba una guerra: “Usted ejecutó a cientos de inocentes por motivos personales”, dijo. El cabecilla terrorista, sorprendido, replicó que esos hechos de sangre siempre ocurren en las guerras.

“No, usted es un delincuente, usted ha traficado utilizando el nombre de Sendero Luminoso. ¿De dónde saco dinero para comprar regalos y celebrarle un cumpleaños a su hija en Lima hace poco? Si usted es un luchador social por qué no repartió el dinero en el Huallaga?”, preguntó ‘Bica’, según el testimonio de la fiscal. ‘Artemio’ se quedó callado y ‘René’ lo ultimó: “Usted ha traficado y la Dirandro tiene pruebas”. El senderista no volvió a hablar más hasta que este último oficial le indicó que tenía derecho a guardar silencio hasta que llegara la hora de su declaración. El terror del Huallaga solo atinó a decir: “Esta bien, mayor, gracias”.

RECOMPENSA ES PARA CIUDADANOS
Tras la captura de ‘Artemio’, una de las incógnitas es quién o quiénes recibirán la recompensa de US$ 5 millones de dólares ofrecida por EE.UU. y la de un millón de soles ofrecida por el Estado peruano. Fuentes policiales indican que los beneficiarios serían dos o tres civiles que se infiltraron entre los seguidores de ‘Artemio’, en el Huallaga.

Según el Sistema de Beneficio de Recompensas a cargo de la Presidencia del Consejo de Ministros, existe una comisión calificadora que evaluará el otorgamiento del beneficio con base en el informe policial de la operación. Si se aprueba el pago, la comisión remitirá al Ministerio del Interior el oficio para que gestione el pago. De acuerdo con la norma, este beneficio solo es para el ciudadano colaborador y no para el personal policial ni de las FF.AA.

El Perú ya ha pagado recompensas por las capturas de Edgar Mejía ‘Izula’ (S/.332.000), de Mario Sifuentes ‘Sergio’ (S/.277.000) y Félix Mejía ‘Mono’ (S/.210.000). En cuanto a la recompensa de EE.UU., es la primera vez que la entregará en el Perú, pero se desconoce el procedimiento que se seguirá.

ELOGIO DEL FISCAL GENERAL DE EE.UU.
El fiscal general de Estados Unidos, Eric H. Holder Jr., felicitó ayer al gobierno peruano por la captura del cabecilla de Sendero Luminoso ‘Artemio’ y envió un saludo especial del poder Ejecutivo estadounidense al presidente Ollanta Humala por su firme compromiso con la lucha antiterrorista.

La congratulación se produjo en una reunión especial entre el fiscal general y el embajador del Perú en Estados Unidos, Harold forsyth, en el despacho de la autoridad más alta del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

“La captura de ‘Artemio’ ha sido una batalla que se ha luchado dentro del territorio peruano, pero los beneficios de ese triunfo se extenderán hasta otros países, más allá de sus fronteras”, dijo el alto funcionario estadounidense.