Revocación a Villarán: ¿por qué los sectores populares respaldan más la medida?

Analistas políticos y una socióloga hablaron con elcomercio.pe de ausencias de obras tangibles, y de problemas en la comunicación

Revocación a Villarán: ¿por qué los sectores populares respaldan más la medida?

RENÉ ZUBIETA (@renezp)
Redacción online

La encuesta de Ipsos Apoyo publicada hoy por El Comercio reveló que el respaldo a la posible revocación de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, es mayoritario en los niveles socioeconómicos C, D y E, así como en las mujeres. En contraparte, el nivel A es el que más está en contra de que ella deje el cargo.

Estos datos llamaron la atención considerando que los citados sectores populares son destacados en el discurso de la autoridad edilicia incluso desde su campaña municipal. A su vez, generan un reto para la administración municipal de cara a lo que resta del tiempo hasta la consulta popular del próximo 17 de marzo.

En diálogo con elcomercio.pe, los analistas políticos Ernesto Velit y Enrique Bernales, así como la socióloga Liuba Kogan, coincidieron en que los sectores populares de Lima tienen esa posición, porque no están recibiendo respuestas inmediatas a sus problemas o acciones más tangibles en su entorno, pues por el contrario reaccionan fundamentalmente a políticas asistencialistas y de dependencia.

Justamente, el sondeo refiere que un pedido de revocación de autoridades se justifica mas no por actos de corrupción, sino por altos niveles de ineficiencia. “Califican eficiencia por el que construye escaleras, pinta los muros, por acciones inmediatas visibles”, sostuvo Velit.

Bernales señaló que no le sorprenden esos resultados considerando que los sectores populares no son ideologizados o de alto nivel de comprensión de la política. “Una escalera en un cerro les sirve mucho más que la honestidad, la necesidad de planificar las obras y en general, lo que está caracterizando la gestión municipal como la regulación del tránsito en Lima, la construcción de los grandes corredores, obras sobre el río Rímac. Eso lo sienten lejano”, indicó resaltando que el problema es más de carácter sociológico que político.

SECTORES ALTOS RESPALDAN A VILLARÁN
Por otro lado, el estudio de Ipsos Apoyo señala además que el rechazo a la salida de Villarán de la Puente es mayor en el nivel socioeconómico A. Sobre este punto, Velit y Bernales coincidieron también en que los ciudadanos de ese sector están más informados y ecuánimes, y tienen mayor cultura política.

“La encuesta es una fotografía tremenda, dramática, de lo que es la sociología de la ciudad. Los sectores más educados pueden entender más allá de ciertos posicionamientos ideológicos cuál es una situación o proyección de interés con el conjunto de la urbe. Y los sectores más empobrecidos no, porque su vinculación con la noticia es con los titulares, no con las lecturas profundas”, añadió Bernales.

LIMA Y SU VISIÓN AUTORITARIA
Respecto al ámbito sociológico al que se refirió Bernales, Kogan no descartó que el problema se deba a que se vea a Villarán como una mujer de clase alta. Pero además destacó que esos sectores no sentirían un discurso seguro de parte de la alcaldesa, además de no ver obras tangibles.

“En general, la sociedad limeña valora una visión un poco autoritaria del discurso. Ella no tiene un discurso autoritario, más bien negociador. Y eso, concretamente, no es bien visto, no es bien recibido. La gente está acostumbrada a un discurso más autoritario, más masculino, más concreto, más de autoridad”, explicó a este medio.

CAMPAÑA NEGATIVA DE REVOCADORES
Del total de los encuestados que respondieron que votarían por revocar a Villarán, la mayoría explica que su decisión se debe a que la autoridad edilicia no ha solucionado el problema de la delincuencia. Este es otro dato que llamó la atención de los analistas.

Para Velit, detrás de esto están los promotores de la revocación, quienes durante la recolección de firmas vendieron la idea de que Villarán es responsable de sectores que no le competen únicamente, como la seguridad ciudadana. En ese sentido, atribuyó esos resultados al desconocimiento.

Relacionando este punto con el del respaldo mayoritario de las mujeres a la revocación, comentó que justamente la población de ese género vive más de cerca la inseguridad y se atemoriza con ese problema. “En las zonas más pobres de la ciudad, la delincuencia es cotidiana”, apuntó por su parte Enrique Bernales.

PUNTOS A MEJORAR
Los analistas coincidieron finalmente en que la alcaldesa Villarán y su gestión tienen un problema de comunicación que deben mejorar, sobre todo en cuanto a su calidad de entidad ejecutora.

A consideración de Bernales, la comunicación tiene que ser “más pedagógica” en mostrar la importancia de las obras que se están haciendo y los beneficios que traerían.

Finalmente, para Velit hay otro problema en el que es necesario fijarse. “El entorno que ella tiene no camina en el ritmo que ella camina. No están integrados en torno a los principios que alienta la política de Susana. Los colaboradores que tiene no son precisamente colaboradores muy eficientes que se identifican con el trabajo que ella hace”, concluyó.