San Martín y Mendoza frente a frente por la presidencia del PJ

Ambos vocales proponen reducir la corrupción y hacer más eficaz y rápida la judicatura

San Martín y Mendoza frente a frente por la presidencia del PJ

Por Mario Mejía Huaraca

Los vocales supremos César San Martín y Enrique Mendoza aspiran a convertirse en el nuevo presidente del Poder Judicial para el período 2011-2012. Ambos prestigiosos jueces saben que recibirán una papa caliente, una institución muy desprestigiada, pero tienen confianza en que podrán mejorar su imagen y sacarla adelante; para ello, han elaborado interesantes planes de gobierno que tienen muchos puntos coincidentes.

Mendoza dice que la mala imagen del Poder Judicial responde a una gran ineficiencia que a su vez genera grados de corrupción. “Cuando un organismo es rápido, transparente y muestra probidad, la corrupción disminuye, a eso apuntamos”, asegura tras ofrecer que le imprimirá una tónica gerencial y técnica a su gestión.

San Martín también reconoce que la corrupción es uno de los grandes males incrustados en la judicatura y que la lucha contra ella requiere una política integral y permanente. “Para ello hay que incentivar la transparencia, la rendición de cuentas, dar más apoyo al área de represión, inspeccionar la marcha de los tribunales y desarrollar mecanismos de investigación que ubiquen los bolsones de corrupción”.

DESCARGA PROCESAL
Uno de los mayores objetivos de San Martín es aminorar la sobrecarga procesal, para ello plantea reordenar el despacho judicial y generar servicios comunes para lograr una mayor producción de fallos.

Mendoza propone crear un ente que revise los procedimientos y reduzca, por ejemplo, las posibilidades de apelaciones sin sentido.

MEDIDAS ANTICORRUPCIÓN
San Martín ofrece una política de represión y prevención represiva, más apoyo a la OCMA e intensificación del uso de tecnologías de información para hacer más transparentes las decisiones que toman la judicatura y cada juez.

Mendoza plantea una cultura preventiva de inconductas y mejorar los procedimientos judiciales, dice que si estos son fluidos y llanos no habrá dilación de los procesos que es fuente de la corrupción.

DESCENTRALIZACIÓN
San Martín dice que hay que dar a los distritos judiciales más poder y presupuesto para potenciar las capacidades de organización y mejorar su personal técnico. Eso se hará a través de proyectos pilotos.

Mendoza igualmente cree que se debe terminar con el centralismo y dar más apoyo a las judicaturas del interior del país.

MENOS PROVISIONALIDAD
San Martín opina que se deben diseñar mecanismos de emergencia para disminuir el excesivo número de jueces provisionales, pero que mientras tanto la designación de los provisionales debe ser tecnificada y transparente y que se les garantice una estabilidad de un año por lo menos.

Mendoza reconoce que hay más del 30% de provisionalidad en la judicatura y que, de alguna manera, estos jueces ahora llamados supernumerarios son necesarios, pues hay una mayor necesidad de atención de justicia. Exhorta a que el CNM acelere los concursos y nombramientos de jueces titulares para terminar con la provisionalidad.

MÁS TECNOLOGÍA
Mendoza aboga por informatizar por completo el Poder Judicial. “Con el uso intensivo de la tecnología se podrá mejorar la calidad y la rapidez del servicio. Además abaratará costos”, dice tras prometer que buscará digitalizar la mayor parte de los expedientes.

San Martín también plantea modernizar todas las instancias del aparato judicial para agilizarlo y tener toda información necesaria al momento.

RELACIÓN CON EL TC
Mendoza dice que no debe haber una revisión constante de sentencias por parte del Tribunal Constitucional con el pretexto de cuidar el debido proceso. Opina que la revisión la debe hacer la misma Corte Suprema y que el TC debe centrarse en el control constitucional. San Martín entiende que cada institución debe enfocar su labor en lo que le corresponda sin invadir los ámbitos de la otra. Dice que debe haber diálogo para buscar el equilibrio entre ambas.