Simon y Cabanillas se salvan de la censura: no hubo los votos suficientes

Tras un intenso debate de tres horas en el Congreso, ninguna de las dos mociones alcanzaron los 61 votos requeridos para que sean aprobadas

Se salvaron Simon y Cabanillas. La moción de censura contra el primer ministro y la ministra del Interior no fue aprobada en el Congreso y ambos seguirán en funciones.

El Congreso desestimó por poco la votación de censura presentada contra el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, y la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, en medio de un intenso debate y el recuerdo de los siete nacionalistas suspendidos. Es que si los siete parlamentarios hubieran estado aptos para votar, la intención de la oposición se hubiera hecho realidad. Con 56 votos a favor, 32 en contra y 11 abstenciones, no prosperó la moción presentada para pedir la salida de Simon Munaro por los hechos violentos acontecidos en Bagua, Amazonas, que dejó 34 muertos, entre policías y civiles. Por el mismo motivo, la oposición buscaba el alejamiento de Cabanillas, cuya votación llegó a 55 votos a favor, 32 en contra y 9 abstenciones. El reglamento del Congreso estipula que para que una moción de censura progrese se necesitan 61 votos de los 120 miembros del Poder Legislativo. Hubo una asistencia de 101 congresistas. *INTENSO DEBATE* Por un espacio de tres horas, las bancadas parlamentarias debatieron sobre el futuro político del Gobierno, puesto que la censura a Simon hubiera significado la caída del Gabinete. El congresista de Alianza Parlamentaria, Víctor Andrés García Belaunde, manifestó que el Gabinete fue “técnicamente censurado” al recordar la suspensión de los siete legisladores nacionalistas por impedir el funcionamiento del hemiciclo en una sesión pasada. García Belaunde protagonizó la nota curiosa del debate cuando mencionó que “56 más 7 dan 61”, generado las risas en el Parlamento. El legislador de Unidad Nacional, Juan Carlos Eguren, aseveró que su grupo acatará la decisión del pleno. En la discusión, los legisladores nacionalistas colocaron las fotos de los siete colegas suspendidos en sus respectivos escaños, junto con unos carteles que decían "suspendidos por defender al pueblo". Al respecto, el presidente del Poder Legislativo, Javier Velázquez Quesquén, pidió retirar dichos carteles, bajo amenaza de sanción, pero fue desobedecido en un primer momento.