Testigos que acusaron a ex pareja de Nancy Obregón por narcotráfico cambiaron de versión

El extraño abogado que los asesoró luego fue nombrado fiscal penal en Tocache, en donde se investiga el caso

Testigos que acusaron a ex pareja de Nancy Obregón por narcotráfico cambiaron de versión

Por Óscar Castilla
Unidad de investigación

Las matemáticas, en los predios del narcotráfico, funcionan así: amenazas personales más dinero, igual cambio de versión. Esta ecuación se repite, con mayor impunidad y desfachatez, cuando el testigo acusador es abandonado a su suerte por sus supuestos aliados de la Policía y el Ministerio Público. El 10 de marzo pasado los dos presuntos empleados de Fabio Chávez Peralta (ex pareja de la congresista Nancy Obregón) lo acusaron de ser el dueño de la droga y de la poza de maceración ubicada en el caserío de Santa Rosa de Mishollo (Tocache), lugar en donde ambos fueron detenidos por la policía. Sin embargo, dos semanas después, los dos testigos cambiaron su historia inicial.

El Comercio conoció que los detenidos Julio César Benites Carlos (24) y Román Teófilo Jara López (22) se presentaron el pasado 25 de marzo en el juzgado penal de Tocache para rendir su declaración instructiva en compañía de un extraño personaje: el abogado Pedro Adolfo Figueroa Herrera (29). Este letrado, originario de Huánuco y que trabajaría en una entidad pública de Tocache, fue contratado como defensor de los dos procesados de escasos recursos económicos. Lo que ambos dijeron quedó plasmado en documentos judiciales a los que ha tenido acceso este Diario en los últimos días.

Allí confirmaron casi toda la historia que relataron en el ámbito policial y en presencia de un fiscal y de un abogado de oficio. Ambos reconocieron que laboraron en una poza de maceración y que conocían al ex conviviente de la congresista Obregón, sin embargo —y aquí viene lo extraño— dijeron que no sabían si este personaje era el dueño del lugar en donde se producía la pasta básica de cocaína. Benites Carlos y Jara López, los únicos mayores de edad de los cinco intervenidos, también olvidaron que en su declaración anterior habían confirmado que parte de la droga que elaboraban se la entregaban a la madre de la parlamentaria.

En esta última diligencia, en la que participó el juez de Tocache Elías Arauco Córdova, el fiscal de la zona Gilder Zapana Mayta y el ya citado abogado Pedro Figueroa Herrera, los dos detenidos argumentaron que sindicaron a Fabio Chávez Peralta como el “patrón” de la pasta básica debido a que fueron “aislados y presionados”. “La policía me maltrató físicamente y puso cosas que yo no dije”, dijo Benites Carlos. En tanto, Jara López indicó: “He declarado así porque los miembros de la policía me dijeron que responda eso”. Esto, según las fuentes judiciales consultadas, sería una coartada propia de los casos de narcotráfico para favorecer al ex conviviente y a los parientes de la parlamentaria.

Es más, en el atestado policial del caso existen certificados médicos de Tocache que comprueban que los dos implicados no muestran evidencias de golpes o cicatrices. Lo que hasta ahora no queda claro es cómo dos personas de escasos recursos económicos contrataron al abogado Figueroa Herrera. Pero lo más sorprendente es que un mes después del interrogatorio, en el que los procesados cambiaron de versión, Figueroa fue nombrado por resolución de la Fiscalía de la Nación encargado provisional de la Primera Fiscalía Provincial Penal de Tocache.

Ante dicha información, este Diario se comunicó ayer con el fiscal Gilder Zapana Mayta (que participó en el último interrogatorio de Benites Carlos y Jara López), pero este nos dijo que él ya no se encargaba de dicho caso. Señaló que la indagación la tenía su colega, el fiscal Figueroa Herrera. Es decir, el ex abogado de los dos principales acusadores del prófugo Fabio Chávez ahora sería parte clave en la investigación por narcotráfico contra este personaje.

EL DATO
¿Y la comisión?
Hasta el momento la Comisión Investigadora del Congreso para el Caso Nancy Obregón no tiene ninguna actividad o diligencia probatoria de relevancia.