(Editorial) ¿Consultando al trepanador?

Es importante acceder a un mercado libre con la Unión Europea.

(Editorial) ¿Consultando al trepanador?

Las declaraciones del presidente Humala sobre la importancia de lograr un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea (UE) no podrían ser más bienvenidas. Este afortunado enfriamiento del cariño que le guardaba al proteccionismo antes de llegar a Palacio, en buena cuenta, parece reconfirmar la sensación de que el polo rojo de la campaña ya no forma parte de su guardarropa y que sí tiene sentido que se refiera a su yo preelectoral en tercera persona.

¿Por qué resulta tan importante lograr este acuerdo? Por un lado, porque, principalmente, consiste en rebajar aranceles y establecer garantías para que los ciudadanos de un país puedan comerciar con mayor facilidad con los del otro. Así, los productos que viajen entre el Perú y la UE dejarán de atravesar un camino lleno de obstáculos y peajes y tomarán una autopista de alta velocidad. Nuestras empresas se beneficiarán vendiendo a mercados más grandes, así como importando a menor costo tecnologías que eleven su productividad. Nuestros consumidores, a su vez, gozarán de la ventaja de comprar productos europeos a mejores precios. La relevancia de esto resulta más clara si se tiene en cuenta que los países de la UE, a nivel agregado, forman la economía más grande del mundo.

Por otro lado, en el contexto de crisis económica que hoy vive Europa, con Grecia en riesgo de irse de la zona euro, Francia presionando por políticas más heterodoxas, y España e Italia en riesgo de quiebra, existe una fuerte posibilidad de que los países del viejo mundo reaccionen (equivocadamente) adoptando políticas proteccionistas que limiten el comercio internacional, so pretexto de ayudar a su producción nacional y así paliar los efectos de la crisis. Por eso, el momento para celebrar un acuerdo de libre comercio no podría ser más propicio, pues hoy Europa nos daría la llave maestra de los veinte cerrojos que, quizá, mañana ponga a su puerta.

Nunca faltan quienes, sin embargo, se mantienen firmes en la creencia de que es malo liberalizar el comercio internacional, pues suponen que este daña al Perú al facilitar que productos importados desplacen a los elaborados por empresas nacionales. La solidez de este argumento es similar a la del que esgrimían los médicos medievales para explicar la locura (quienes atribuían su origen a una piedra alojada en la cabeza del enfermo y cuya extracción mediante una trepanación lo libraba de la demencia).

Y es que no tiene sentido creer que los ciudadanos de un país mejorarán si, en vez de ser libres de comprar productos importados, se les fuerza a comprar bienes de menor calidad y mayor precio fabricados en el país. ¿Acaso la economía de algún hogar mejora comprando caro? Y si no lo hacen sus hogares, ¿cómo puede mejorar la economía de un país?

Además, si bien es cierto que quizá algunas empresas peruanas tengan que cerrar por la competencia extranjera, lo que sucede en el mediano plazo es que sus recursos y trabajadores se invierten en otras industrias en las que el Perú sí tiene una ventaja competitiva, y eso permite que el país siga obteniendo ganancias. La mejor prueba es que en los últimos años, en los que nuestro país ha liberalizado el comercio exterior como nunca antes, hemos logrado exportar más de lo que importamos. Entre el 2004 y el 2011, por ejemplo, las exportaciones superaron a las importaciones aproximadamente en 30%. Inclusive durante el 2008, en plena crisis, exportamos US$746 millones más de lo que importamos.

Los resultados son sorprendentes aun si tomamos en cuenta los sectores que siempre se dice que son más perjudicados por el libre comercio, como el agrícola. Las exportaciones de este sector entre el 2000 y el 2011 se han incrementado en 570%. Y solo desde el 2009, año de la entrada en vigencia del TLC con EE.UU., el aumento ha sido de casi 170%. Algo similar ha sucedido con las exportaciones no tradicionales, las que aumentaron casi 400% respecto del 2000 y aproximadamente 65% desde el 2009.

La exitosa gestión del presidente Humala para lograr el acuerdo comercial con la UE, por esto, no podría ser una mejor noticia. Salvo, por supuesto, para aquellos que hasta hoy preferirían consultar, de vez en cuando, a un trepanador.