Editorial: Los partidos, su modernización y la democracia

Las estrategias de campaña serán fundamentales, pero su éxito depende de la coherencia que ofrezcan los planes de gobierno…

La última encuesta de El Comercio realizada por Ipsos Apoyo S.A. ha vuelto a poner en debate la gestión de los diferentes poderes del Estado. Y es que todos exhiben altos niveles de desaprobación: Ejecutivo (69%), Congreso (76%) y Poder Judicial (72%).

A su turno, la percepción ciudadana sobre la democracia sigue siendo negativa. Más del 60% expresa que solo le genera insatisfacción o mucha insatisfacción; sin embargo, un porcentaje casi similar considera que sin partidos políticos no puede haber democracia sólida (Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica del Perú).

Todo esto traduce la responsabilidad de las agrupaciones, movimientos y partidos políticos que se niegan a revertir la crisis en que se encuentran y que indefectiblemente afecta al país.

Como ha reconocido la congresista del PPC, Lourdes Alcorta, en entrevista con El Comercio: “Los partidos tienen que renovarse o morirán”. De lo que se trata, en todo caso, es que estas instituciones se modernicen desde adentro, para que efectivamente sean la base de nuestra aún debilitada democracia.

Lo lamentable y peligroso es que con partidos poco solventes lo único que se consigue es legitimar o trabajar para aquellas otras propuestas autoritarias, vinculadas históricamente con la corrupción o simplemente con políticas pragmáticas basadas en “el fin justifica los medios”.

El “aggiornamento” de los partidos políticos es, pues, urgente y pasa por actualizar sus idearios, por ampliar sus actuales cuadros para incorporar a nuevos representantes, así como cumplir con la ley de partidos que, con sus vacíos y deficiencias, se viola con total desparpajo cuando las agrupaciones no cumplen con realizar plenarias y elecciones internas supervisadas por la ONPE.

La modernización implica reconocer las oportunidades y amenazas políticas, económicas y sociales que se ciernen sobre el país; y los retos que imponen el mundo globalizado, el desarrollo y la inclusión social. En este año electoral, además, la población espera propuestas programáticas concretas y menos voluntarismo, personajes transparentes que sustituyan a los caudillos o a aquellos que siguen trabajando con base en el carisma que ya no convence.

Las estrategias de campaña serán fundamentales, pero su éxito depende de la coherencia que ofrezcan los planes de gobierno, a quiénes benefician y cuándo logran captar la atención de un electorado que espera le presenten salidas y no más diagnósticos.

Basta revisar los problemas que la población considera acuciantes para plantear una agenda política coincidente con la agenda pública: más educación, reducción de la pobreza, control de la corrupción y más servicios de salud, como refleja la encuesta de Ipsos Apoyo S.A.

Por ello, desde El Comercio seguiremos trabajando a través de nuestra campaña Usted Decide, para que elector conozca quién es quién en esta campaña; una jornada larga que debería ser aprovechada para que los candidatos den a conocer cuál será su aporte al desarrollo de nuestro país, sea en el ámbito municipal, regional o nacional.