Acuerdan revisar contratos y concesiones del proyecto Olmos

Así lo anunció el presidente regional de Lambayeque, Humberto Acuña, quien dijo que está en proceso la creación de una comisión técnica

Acuerdan revisar contratos y concesiones del proyecto Olmos

WILFREDO SANDOVAL
Corresponsal en Chiclayo

Después de 8 décadas de espera, el proyecto Olmos sigue generando apasionadas discusiones que se han convertido en duelos personales entre líderes políticos y autoridades de la región. En la reciente mesa redonda organizada por nuestro Diario, se conocieron las discrepancias que existen sobre tan importante tema, pero también salió a relucir el ferviente deseo de que Olmos se convierta en la palanca de oro del desarrollo regional. Tan arraigado está el proyecto hidroenergético y de irrigación, que incluso pobladores de sus desérticas pampas llegaron a Chiclayo para conocer los resultados del debate. Los principales interesados regresaron a sus predios sabiendo que las autoridades investigarán cualquier tipo de corrupción en los contratos de concesión.

Cifras sorprendentes, como los casi US$550 millones con los que se estaría pretendiendo perjudicar al Estado Peruano, serias irregularidades en los contratos de concesión y deficiencias en las obras de ingeniería del proyecto surgieron tras dos horas y media de debate en la mesa redonda Olmos: Definiciones sobre su Futuro, que organizó El Comercio el sábado pasado, en Chiclayo.

El moderador de la cita, Juan Paredes Castro, editor central de Política de este Diario, destacó la participación de los diez expertos y autoridades de la región, quienes unánimemente puntualizaron que el aporte de cada uno de ellos es aclarar posibles actos de corrupción, transparentar el proceso y abogar por que el proyecto Olmos no se detenga.

El alcalde del distrito de Olmos, Willy Serrato, fue el primero en lanzar duras críticas al proceso de concesión de las obras de trasvase (construcción del túnel trasandino y la represa Limón), que según la convocatoria original tenía un costo de US$112 millones pero se terminó firmando por un monto de US$185 millones, sin explicación técnica.

Según el contrato suscrito con la empresa Trasvase Olmos, quedó establecido que el gobierno regional tendrá que abonar cada año 15 cuotas de US$27 millones, lo cual significará un pago de US$405 millones, que se convierte en el préstamo más caro del mundo, denunció.

Armando Orosco, del Colegio de Ingenieros del Perú, fue más enfático al revelar que durante la convocatoria realizada el año 2003, Pro Inversión aceptó que el valor de las obras de trasvase (primera etapa) era de US$112 millones, pero esto se modificó y hoy se pretende cobrar al Estado US$400 millones, más de lo que cuesta la construcción del túnel trasandino y la presa Limón.

Orosco mismo reveló que en la fase de irrigación de las tierras de Olmos (segunda etapa) también existiría una sobrevaluación de casi de US$150 millones, según lo suscrito entre el Gobierno Regional de Lambayeque y la empresa H2Olmos.

Aclaró que los críticos del proyecto Olmos no pretenden que se paralicen los trabajos, sino investigar detalles del contrato, pues se habrían detectado adendas secretas por montos millonarios que perjudicarían al Estado y beneficiarían a la subsidiaria de la transnacional Odebrecht.

Para calmar los ánimos, el presidente regional Humberto Acuña dio a conocer que está en proceso la creación de una comisión técnica que, en el plazo inmediato, revisará los contratos de concesión suscritos.

La evaluación abarcará los contratos de concesión para la construcción, operación y mantenimiento de las obras de trasvase, suscrito por 20 años con Trasvase Olmos; la concesión para el diseño, financiamiento, construcción, operación y mantenimiento del proyecto de irrigación, firmado con H2Olmos, así como los acuerdos firmados para llevar a cabo labores de supervisión especializada y lo relacionado con la compensación económica del componente hidroenergético, suscrito entre el gobierno regional y el Sindicato Energético (Sinersa).

El ingeniero civil Jorge Briones reveló que la presa Limón (forma parte del trasvase de las aguas del río Huancabamba) presenta serias deficiencias, por lo que no se encuentra preparada para soportar una carga de 80 millones de metros cúbicos sino solo 40 millones de metros cúbicos, según un estudio técnico realizado en el campo.