Anciana acusada de asesinato: “Necesitamos un tratamiento psicológico”

Tras su paso por prisión, los señores Julio Cortez (75) y su esposa Ruth Bravo (73) contaron los difíciles momentos que atraviesan

Julio Cortez Méndez (75) y su esposa Ruth Bravo Pérez (73), acusados de asesinar a golpes al vigilante Rufino Flores Huamán (57) en el Rímac, contaron los difíciles momentos que vivieron tras permanecer tres semanas recluidos en prisión y pidieron, nuevamente, que se archive su caso.

“Está comprobada nuestra inocencia desde el momento que no aparecen indicios que nosotros hayamos tocado al occiso, pedimos al señor juez de la Corte Suprema que archive nuestros casos, por favor. Ya no queremos más maltratos. Han mancillado nuestra honra y pisoteado nuestros derechos. No tenemos más dinero para seguir pagando. Tengan misericordia, somos ancianos”, señaló la señora a América Televisión.

“Yo he estado hospitalizada todo el tiempo en tópico (pues sufre de diabetes). Lo que necesitamos es un tratamiento psicológico porque hemos quedado mal. Mi esposo estaba a punto de operarse de la columna (antes de ser detenidos)”, agregó la anciana.

En conversación con elcomercio.pe la nuera de la pareja dijo que su suegro está con problemas de bronquios, pues tuvo que dormir sobre un colchón en el frío piso de su celda. Sin embargo, el señor indicó que se ha podido conservar bien aunque por el momento sigue tomando medicamentos.

SU CASA FUE SAQUEADA
Por otro lado, los ancianos dijeron que no han podido regresar a su casa porque la han saqueado “y lo que no han podido saquear lo han destrozado”, según narró Ruth Bravo. Asimismo, indicó que la pared de su vivienda está pintada con la palabra “asesinos”.

“Yo tenía el dinero recaudado para levantar el techo de mi casa. Mis joyas, recuerdos de mis padres, artefactos nuevecitos y todo se lo han llevado”, acusó.

DEMANDAR A LAS AUTORIDADES QUE LOS ENVIARON A PRISIÓN Y A QUIEN LOS ACUSÓ
La pareja también dio conocer que van a demandar no solo a Juan Carlos Chumpitaz, el vigilante que los acusó del crimen, sino también a las autoridades que los enviaron a la cárcel sin tener pruebas fehacientes de ello.

Por su parte, el hijo de ambos, Abraham Cortez, señaló que aún falta que se declare formalmente la inocencia de sus padres.