Anciano acusado de asesinato insiste en su inocencia entre lágrimas

Julio Cortez (75) afirmó que las manchas de sangre en su cuerpo eran suyas y dijo que no sabía lo que le habría ocurrido a Rufino Flores, la víctima

Aún nervioso por los cargos en su contra y por su estancia en la cárcel, el anciano Julio Víctor Cortez Méndez (75) dio algunos detalles sobre lo ocurrido el 29 de abril pasado con Rufino Flores Huamán, de cuya muerte se le responsabiliza a él y a su esposa Ruth Bravo Pérez.

Cortez Méndez insistió en su inocencia llegando incluso en un momento a no poder contener las lágrimas.

Aunque algo impreciso, detalló que las manchas de sangre que tenía eran de él, puesto que alguien lo había empujado y tirado una piedra en el brazo cuando yacía en el suelo.

A pesar de estar herido, prefirió darle el alcance a su esposa, quien se estaba dirigiendo a la comisaría de Ciudad y Campo, en el Rímac, para averiguar lo referente a una notificación que le habían dejado en su casa. Luego de que ella le preguntara qué le había pasado, indicó que apareció un patrullero que los llevó al hospital Cayetano Heredia para que lo curen.

“Recién en el patrullero nos enteramos que nos estaban acusando de homicidio. Nosotros no sabíamos en ese momento nada”, señaló el acusado. Añadió que tras dejar el nosocomio, fue con su mujer a la comisaría y ahí ya los esperaba una turba para acusarlos de asesinato.

Durante el relato que será difundido en el programa “Domingo al día”, el anciano no pudo contener en un momento sus lágrimas.

LA AUTOPSIA
En tanto, el noticiero de TV “América Noticias” informó que la abogada de los detenidos reveló que la autopsia de la víctima indica que esta no murió por los golpes que, según un testigo, recibió de la pareja. Asimismo, refirió que el cadáver de Rufino Flores no presenta fracturas en la cabeza ni en el cuello.