Ancianos acusados de matar a vigilante piden archivar el proceso

El careo entre los esposos Cortez y Juan Carlos Chumpitaz, testigo presencial del supuesto crimen, no se realizó

Los esposos Julio Cortez Méndez (75) y Ruth Bravo Pérez (73), acusados de haber asesinado al vigilante Rufino Flores Huamán (57) en el Rímac, le han solicitado al Cuarto Juzgado Penal para Reos en Cárcel archivar su proceso, porque la autopsia realizada al occiso por el Instituto de Medicina Legal determinó que no falleció por golpes en la cabeza.

Su abogada Carolina Miranda indicó en diálogo con el noticiero “Primera edición” que no existe ningún medio probatorio en contra de los ancianos y reiteró que la denuncia e internamiento de sus patrocinados, que estuvieron tres semanas en la cárcel, solo se dio por la palabra de Juan Carlos Chumpitaz, testigo presencial del supuesto crimen.

Ayer los esposos se encontraron con Chumpitaz en la sede del Poder Judicial de la avenida Abancay en el Centro de Lima, donde se iba a realizar el careo entre ambas partes, pero que tuvo que ser suspendido porque el abogado del testigo no acudió a la diligencia.

Por su lado, la hermana del vigilante fallecido, Gabriela Aguirre Huamán, sostuvo que la justicia tarda “pero llega y ahora va llegar, porque mi hermano no murió intoxicado”.

Ambas partes esperan los resultados de la nueva necropsia practicada al cadáver de Rufino Flores Huamán, a fin de reafirme que las causas de su muerte fueron un enema cerebral y pulmonar o, como dice Chumpitaz, se debió a una serie de golpes que le propinaron los ancianos con un palo.