Con armas viejas, pocas balas y sin radios: así combate la policía al narcoterrorismo

Las operaciones en la selva del Cusco revelaron las carencias de las fuerzas del orden

Con armas viejas, pocas balas y sin radios: así combate la policía al narcoterrorismo

Una lucha desigual libran los policías contra los terroristas de Sendero Luminoso durante las operaciones contrasubversivas en la selva del Cusco. Las carencias se manifiestan en armas que no disparan, vehículos que se quedan varados y falta de equipos de comunicación.

Durante la operación de rescate de los cuerpos de los dos policías y un militar que murieron el viernes por un ataque senderista, El Comercio recogió testimonios de oficiales que prefirieron no revelar su nombre.

Revelaron, por ejemplo, que los policías destacados a Kiteni, en el distrito de Echarate, provincia de La Convención, cuentan con 6 camionetas Nissan Frontier 4×4 del año 2010, que no son los más adecuados para la zona, porque no tienen potencia para atravesar un camino bloqueado por obstáculos de la naturaleza. Según dijeron, lo ideal es tener camionetas Toyota 4×4.

Justamente el viernes, una camioneta quedó atrapada en el fango tras un deslizamiento de piedras y barro que bloqueó la vía que conduce al poblado de Yuviri. Los oficiales tuvieron que remover el barro con las manos, pues no contaban con sogas ni herramientas necesarias.

ARMAS QUE SE TRABAN
Los policías cuentan con fusiles AKM y HK G3, adquiridos en la década del 80, los cuales se traban por su antigüedad y no permiten realizar los disparos. Este problema se presentó en el ataque senderista del viernes, algunas armas se trabaron y el ataque senderista no fue adecuadamente repelido. Lo mismo sucedió con ametralladoras RPD.

Además, cada efectivo solo recibe 2 o 3 cacerinas –es decir entre 20 y 30 balas- cuando lo ideal sería tener 7. Tampoco cuentan con equipos como visores, binoculares y aparatos de radio.

Los policías también se quejaron de que miembros de la PNP sean enviados a las incursiones más peligrosas, pese a que los militares cuentan con equipos más modernos.

Otro problema es que los detectores antiminas solo sirven cuando las minas están enterradas a 30 metros como máximo. Y se sabe que hay explosivos sembrados en las zonas de Inkari, Santa Victoria y Lagunas. Respecto al rancho, aseguraron que ha mejorado en los últimos días.