'Artemio' busca evitar que facción de 'José' controle el narcotráfico en el Alto Huallaga

Grupo armado de José Quispe busca desplazar a huestes de Eleuterio Flores. Algunos dirigentes cocaleros quieren convertirse en autoridades locales

'Artemio' busca evitar que facción de 'José' controle el narcotráfico en el Alto Huallaga

Desde el 20 mayo pasado, cuando Víctor Raúl Vásquez “Rubén” murió en un enfrentamiento con la policía en el caserío de Río Frío, cerca de Aucayacu, todo se ha puesto cuesta arriba para Eleuterio Flores ‘Artemio’, el cabecilla de Sendero Luminoso en el Alto Huallaga. No solo porque debe recomponer sus cuadros, sino también porque en las últimas semanas se ha visto obligado a definir territorios ante la presencia de narcoterroristas del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) que se han desplazado hasta su zona y que empiezan a tener cada vez más presencia.

Según la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), “Artemio” se movilizó semanas atrás cerca de Tocache y el caserío de Santa Rosa de Mishollo, sectores donde durante muchos años cobró cupos a productores cocaleros y narcotraficantes.

Es cerca de este sector donde se ha detectado al grupo del VRAE. De acuerdo con la información brindada a este Diario, se trata de diez hombres armados al mando del terrorista “Roberto” y enviados por los hermanos Quispe Palomino. Su misión es dialogar con los pobladores y ganar su confianza. A mediano plazo, el objetivo es desplazar a “Artemio” —o asesinarlo, incluso— y manejar ellos los cupos por brindar protección a los productores de droga.

ARTEMIO SE DESPLAZA
“Artemio” no solo intenta cuidar lo que alguna vez fueron territorios bajo su dominio: también se cuida de la policía y sus desplazamientos son constantes. Tal como explicó un agente de la Dircote, “se sabe dónde está “Artemio”, pero no se lo puede atrapar aún”.

Uno de los últimos lugares donde fue detectado es Maronilla; poco antes este terrorista estuvo en Goosen, Nueva Esperanza, Consuelo y Caymito. Lo acompañaban unos 30 hombres, aproximadamente.

Actualmente, y tras la muerte de “Rubén”, que era el segundo en el Huallaga, “Izula” y “Sergio” han sido designados para encabezar los grupos armados. Este último, cuya identidad aún no se conoce, perteneció al grupo de “Rubén” y participó en la incursión a Río Frío el 20 de mayo. Al momento del ataque de la policía, él se encontraba en una vivienda cercana, donde había reunido a los pobladores del caserío para trabajos de adoctrinamiento. Se cree que aquel día “Sergio” fue herido en una pierna.

COCALEROS A LA POLÍTICA
Mientras esto ocurre, en Tingo María, Aucayacu y otras localidades la campaña electoral ya empezó y son varios los dirigentes cocaleros que postulan a cargos políticos. Entre ellos figura Rosa Obregón, quien hasta hace poco presidió la Federación de Organizaciones de Productores Agropecuarios y Forestales del Alto Huallaga y es candidata a la alcaldía del distrito de José Crespo y Castillo, cuya capital es la ciudad de Aucayacu.

Obregón postula con el partido Frente Amplio Regional (FARE), en la lista de Ena Espinoza, hija del actual presidente del Gobierno Regional de Huánuco, Jorge Espinoza. En esa misma agrupación postula a vicepresidente del gobierno regional Michael Martínez, otro dirigente cocalero de la zona.

Tanto Rosa Obregón como Martínez son considerados por la policía personas cercanas a “Artemio”, según publicó días atrás un diario local tomando como base información de inteligencia. En aquel artículo se incluía a diversas autoridades del Alto Huallaga.

Pero todos lo niegan. De hecho, 101 tenientes gobernadores del distrito de José Crespo y Castillo (provincia de Leoncio Prado) enviaron ayer un memorial a la Dirección General del Gobierno Interior en el que rechazan las acusaciones y dicen someterse a cualquier investigación.

En el memorial, además, piden la rectificación por parte del medio de comunicación local aludido; de lo contrario, aseguran, ellos pondrán sus cargos a disposición.

EN PUNTOS
En lo que va del año han sido erradicadas en los alrededores de Tingo María 4.918 hectáreas de hoja de coca. Además se halló en total 91 laboratorios clandestinos.

Si al trabajo en esta zona se suma el del eje Ucayali-Padre Abad, el total de hectáreas erradicadas es de cerca de 6.700. Se hallaron 149 laboratorios clandestinos.