Asaltos en los taxis: La informalidad fomenta la inseguridad del servicio

Los especialistas cuestionan que cualquiera ofrezca el servicio. La Policía Nacional ha identificado seis modalidades de robo a pasajeros

*Jorge Moreno Matos* *Katherine Subirana* El caso del falso taxista que empleaba un desarmador para asaltar a mujeres ha puesto en evidencia que la informalidad del servicio y el desconocimiento de mínimas reglas de seguridad por parte de la ciudadanía pueden hacer la diferencia entre ser parte o no de uno de los diez casos de robos a bordo de taxis que se producen a diario en Lima, según registra la ONG Luz Ámbar. Para el especialista en seguridad ciudadana Gabriel Prado, la informalidad que existe en el transporte urbano atenta contra las normas de seguridad y la tranquilidad ciudadana. “Cualquier persona puede brindar el servicio de taxi, basta contar con un vehículo, poner el rótulo y salir a la calle. Nadie responde, hay poco control y las denuncias por robos o intentos de violación van en aumento”, dice. Luis Quispe Candia, de Luz Ámbar, coincide con esta postura y va más allá, pues le pide a la Municipalidad de Lima que sea más exigente en la fiscalización de estas unidades. Cometido difícil para una ciudad en la que no se emplean taxímetros y en la que cualquier persona se convierte en taxista. Aunque esto último podría cambiar, pues el nuevo Reglamento Nacional de Licencias de Conducir demanda que los taxistas tengan brevete profesional, al menos 21 años y secundaria completa y aprueben los cursos de las escuelas de choferes. *BAJO LA LUPA POLICIAL* La Séptima Dirección Territorial de la Policía ha establecido —a partir de las denuncias de ciudadanos— hasta seis modalidades de asalto que emplean falsos taxistas, las cuales van desde el fraude hasta el robo (a veces con consecuencias fatales). Una de las más comunes es la del llamado taxista billete falso, que hace referencia a aquel chofer que cambia el billete que recibe del pasajero por otro falso. Su uso es constante. También está la del taxista que cobra dólares en lugar de soles, utilizada generalmente con pasajeros o turistas que arriban al aeropuerto internacional Jorge Chávez o con aquellos que cruzan la frontera hacia el Perú por vía terrestre. Se suele pactar un precio hasta determinado lugar y luego, cuando se paga el servicio, el chofer reclama que este se debe cancelar en dólares. *LAS MÁS PELIGROSAS* Entre las modalidades más peligrosas está la del llamado taxista robaborrachos, en referencia a aquel que asalta a pasajeros que han bebido demasiado y que suelen dormitar en el vehículo. Otra figura es la del denominado taxista “pepero”, que suele adormecer a sus víctimas con un poderoso somnífero, lo cual le facilita desvalijarlas mientras dura su efecto. Su cometido lo logra ofreciendo un trago, un caramelo o algo de comer al pasajero, aunque también se han reportado casos en los que se denuncia el uso disimulado de un spray y el de polvo esparcido en un periódico que se entrega al pasajero. Es muy peligrosa, pues ha habido casos en los que también han ocurrido violaciones y hasta la muerte por sobredosis. Otro tipo es el empleado por el llamado taxista con amigo sorpresa. Alude al hecho de que el delincuente actúa con un cómplice escondido en la maletera, el cual saldrá en el momento oportuno para amedrentar a la víctima. Tiene una variante, que es la de parar en una esquina y permitir que suban uno o más compinches. Esto supone muchas veces el secuestro al paso de la víctima durante horas mientras vacían sus tarjetas de crédito o de débito. Finalmente está la modalidad del taxista violento, aquel que no duda en utilizar una pistola, un cuchillo u otra arma contra su pasajero para que le entregue todas sus pertenencias. *Asaltante fue llevado a Lurigancho* Ayer, a eso de las 7 p.m., fue trasladado al penal de Lurigancho Guillermo Gino Dávila Mendoza, el taxista que atacaba y robaba a sus pasajeras con un desarmador y que habría cometido unos 40 atracos. Dávila dejó la carceleta del Palacio de Justicia con el rostro parcialmente cubierto por una frazada. El sábado la jueza María del Rosario Tarrillo Morante, del Juzgado Penal 23 de Lima, abrió instrucción contra Dávila por el delito de robo agravado en perjuicio de nueve personas y ordenó su detención, así como el embargo preventivo de sus bienes. La División de Investigación Criminal (Divincri) de Miraflores elabora un atestado ampliatorio para incluir a más de 30 mujeres que han denunciado desde el sábado haber sido asaltadas por Dávila. En tanto, como la jueza Tarrillo no puede dedicarse a procesos con reos en cárcel, remitió ayer el expediente de Dávila a la mesa de partes del Poder Judicial a fin de que, en un lapso de 48 horas, se designe al nuevo juzgado que asumirá este caso. *MÁS DATOS* ** Trujillo y Chiclayo: otras miradas* *Cinco robos al día* Cada día se registran cinco atracos a pasajeros que viajan en taxi por el Centro Histórico de Trujillo y la periferia, reveló Manuel Llempén Coronel, gerente general de la municipalidad provincial. *Reempadronamiento* La comuna trujillana realizará pronto un reempadronamiento integral de todas las unidades que brindan el servicio de taxi en la Ciudad de la Eterna Primavera. *Días más peligrosos* Fuentes de la policía trujillana dijeron a este Diario que las cifras de robo en otras partes de la ciudad son similares, aunque crecen en época de festividades y en los días de pago a los trabajadores. *No hay reportes* El jefe de la División de Robos de Vehículos de Chiclayo, mayor PNP José Liza, dijo que durante el presente año no se han reportado asaltos en taxis. Sin embargo, sí se conoce de asaltos —con revólveres y armas blancas— a gente a bordo de mototaxis.

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